Me ocupé de la basura de Miami y ahora voy por la de Louisiana, Covington se declara Rey del 305
Colby Covington puede despertar bajas pasiones o admiración, pero no se puede negar que es tremendo peleador. Durante 25 minutos, el guerrero conocido como “Caos” sobrepasó a Jorge Masvidal en la UFC 272 y se ratificó como uno de los mejores artistas marciales de su generación y el segundo mejor welter, solo por detrás del campeón Kamaru Usman.
Desde hacía tiempo repetía que iba a destronar a Masvidal como el Rey de Miami, el Rey del 305 y quién pone en duda la aseveración del hombre que tiene su casa deportiva en pleno corazón de Hialeah, en el gimnasio MMA Masters, con los profesores César Carneiro y Daniel Valverde.
Apelando a su lucha como arma principal, Covington descargó un castigo asalto tras asalto sobre Masvidal para asegurar una victoria por decisión unánime con puntuaciones de 50-44, 50-45 y 49-46 que indicaron a las claras la superioridad del antiguo alumno de la Universidad de Oregon.
Definitivamente no hubo un abrazo ni un apretón de manos después de que se anunciara el veredicto, pero Covington estaba más que listo para dejar atrás a Masvidal cuando decidió apuntar a otro excompañero de equipo con el que espera pelear a continuación.
“Acabo de encargarme de la basura de las calles de Miami, ahora es el momento de encargarme de la basura del pantano de Luisiana”, gritó Covington. “Dónde estás Dustin Poirier, idiota. Dijiste que estabas a la vista. Nombra el sitio, Dustin. Trae a esa Jezabel de esposa y trae a ese niño pequeño y te veré pronto. Tú eres el próximo’’.
No cabe duda de que Covington está en una cruzada personal contra American Top Team - que él rebautizara como American Trash Team, el equipo basura-, porque sus últimas tres victorias han sido contra antiguos colegas de ese gimnasio en Coconut Creek, Florida: Masvidal, Tyron Woodley y Robbie Lawler.
¿Será Poirier el siguiente? Dana White, presidente de la UFC, no descartó esa posibilidad, si es que el Diamante sigue con sus deseos de subir a las 170 libras y tratar de lavar el honor de su gimnasio y de su amigo Masvidal, además de tener una bronca personal -y quién no- contra Covington.
Por lo pronto, Covington se mantiene en su cuartel general de Hialeah, la ciudad más cubana de Miami-Dade, y al lado de sus profesores brasileños desde donde espera seguir afianzando su posición como un gladiador de élite en un ambiente predominantemente latino.
“No quiero escuchar más de Jorge Masvidal, ese cobarde e ignorante que ni siquiera pasó el preuniversitario’’, agregó Covington. “Ahora quiero al otro cobarde, a Dustin Poirier. Tengo los mejores profesores del mundo, el mejor gimnasio del mundo. Soy el Rey de Miami’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2022, 0:00 p. m..