Un problema mental le llevó a agredir a su familia y a la prisión, pero este guerrero ha vuelto a la jaula
Irwin Rivera no pudo contener las lágrimas. El mexicano volvió a subir a una jaula de combate por primera vez desde que fuera llevado a prisión por un ataque a sus hermanas que pusieron en duda su salud mental y la posibilidad de continuar su carrera deportiva.
El viernes contra Firdavs Khasanov (8-4), Rivera hizo una declaración al lograr un brutal nocaut técnico en el segundo asalto con una aplastante patada al cuerpo que dobló a su oponente y envió un mensaje a todos sus posibles rivales en Eagle FC: estoy de vuelta.
“Esta pelea fue como una liberación para mí’‘, comentó Rivera. “Después de tanto tiempo alejado, de tanto tiempo que dijeron que era una amenaza y no tuve libertad, esto es como un nuevo comienzo, como una nueva vida y espero aprovecharla al maximo’‘.
En Eagle FC 46, Rivera (11-6) volvió a la acción por primera vez desde septiembre de 2020, y luego de ser liberado de la custodia policial por cargos de intento de asesinato por presuntamente apuñalar a sus hermanas, una de ellas Kelly, estuvo en su esquina junto al retador mundial de la UFC, Gilbert Burns.
Después de la victoria, un emocionado Rivera derramó su corazón durante la entrevista posterior a la pelea con Henry Cejudo, mientras explicaba las pruebas y tribulaciones por las que pasó al lidiar con sus problemas legales y aquellos que querían verlo permanecer encerrado.
Con el apoyo de su familia que estuvo presente, Rivera se recuperó de todo con su primera victoria por detención desde diciembre de 2019.
“Quiero escribir un libro y dejárles saber a todo que no soy una mala persona, pero que pasé por una crisis mental en la que todos podemos sumergirnos’‘, agregó Rivera. “Esto que me pasó a mí, le puede pasar a cualquiera. Pero sin mi familia y buenos amigos, jamás lo habría logrado’‘.
Rivera fue arrestado por la policía de Boynton Beach por presuntamente apuñalar a sus hermanas y recibió libertad condicional en octubre con las condiciones de que debía continuar con la medicación, la terapia, la supervisión permanente de familiares y amigos, y el progreso hacia el regreso a la vida laboral.
La familia de Rivera salió a defenderlo poco después de su arresto, diciendo que “algo malo se apoderó de él” y que padecía problemas de salud mental antes del incidente que por ahora parece haber sido superado, pero que en su momento preocupó a muchos.
El mexicano (10-6) compitió en el UFC tres veces. Sufrió una derrota en su debut a corto plazo ante Giga Chikadze en el peso pluma. Luego derrotó a Ali Alqaisi, pero posteriormente perdió ante Andre Ewell. El guerrero de 33 años no ha peleado desde septiembre de 2020. Rivera entrena en Sanford MMA.
Ahora quiere ser campeón de Eagle.
“Esa es mi meta inicial, quiero ser campeón para esta empresa que me ha dado la oportunidad’‘, recalcó Rivera. “Pero tampoco me he olvidado de la UFC y eventualmente quisiera regresar. Lo importante es que ya estoy de vuelta a lo que amo’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de marzo de 2022, 1:31 p. m..