Jorge Masvidal no tiene que probar nada a nadie. Se ha ganado el derecho de hacer lo que le venga en gana
Jorge Masvidal no tiene nada que demostrarle a nadie.
Dana White, presidente de la UFC, elogio al Gamebred después de que este anunciara su retiro de la UFC tras perder por decisión unánime ante Gilbert Burns en el evento realizado el sábado en la noche la Arena Kaseya de Miami.
Masvidal había dejado entrever que si perdía era el final de su carrera como deportista de artes marciales mixtas y cumplió su palabra con un emotivo mensaje para los miles de aficionados que llenaron la casa del Miami Heat en el dowtown.
“Quiero a todo el mundo aquí’’, gritó Masvidal a los fieles de Miami.
“Aquí es donde empecé mi carrera. Han sido 20 largos años, 50 peleas. A veces tu jugador de baloncesto favorito ya no tiene ese tiro de tres puntos. Tu quarterback favorito pierde ese brazo. Ya no siento lo mismo cuando entro aquí. Han sido 20 largos años’’.
Sin duda, Burns envió al retiro a Masvidal con su triunfo por decisión unánime en la UFC 287 que le acentúa como uno de los mejores welters del momento y puso fin a una verdadera leyenda de los deportes de combate que comenzó en la oscuridad para eleverse a lo más alto.
Evidentemente y a los 38 años, los mejores días como gladiador quedaron atrás para Masvidal, quien con la derrota vio esfumarse su última oportunidad de pelear por una faja del mundo en Inglaterra contra Leon Edwards, a quien en su momento le propinó el inolvidable “tres pedazos y una soda’’ que marcaron su ascenso como un ícono.
“Me encanta este deporte. Soy multimillonario’’, agregó Masvidal juntos a sus hijos y en medio de la ovación de quienes le conocen desde aquellos primeros días en que era apenas un peleador callejero.
“Empecé sin nada. Ahora puedo decir que estoy bien de por vida’’.
Mientras Masvidal se despedía, Burns celebraba una victoria con los jueces que ofrecieron votaciones de 30-27, 30-27 y 29-28 a su favor y rindió homenaje a su oponente, a quien denominó una verdadera leyenda de los deportes de combate y calificó de Rey de Miami.
“Me siento bien, pero quiero dar las gracias a este hombre, que sigue siendo el rey de esta ciudad’’, declaró Burns. “Estamos aquí gracias a este tipo. Un aplauso para el muchacho de Miami, “Gamebred” Masvidal. Siento algo de nostalgia y sentimiento al saber que yo fui su último rival, que yo le envié al retiro’’.
Con su personalidad única, Masvidal se convirtió, junto a Conor McGregor, en una de las pocas mega estrellas de la empresa, capaz de vender un millón de pagos por evento, como lo hizo en su pelea contra Díaz y la primera contra el entonces campeón Kamaru Usman.
Pero después de caer ante Burns, el propio Gamebred debe preguntarse si vale la pena continuar, si no como un nombre importante en los rankings, al menos como el que guarda la puerta de los más jóvenes o para peleas de puro dinero y entretenimiento contra, por el ejemplo, el propio McGregor.
Por encima de todo, Masvidal es alguien que logró mucho más de lo que podía imaginar cuando tiró su primer golpe en un patio trasero de Miami.
“Masvidal no tiene que probarle nada a nadie y consiguió muchas cosas en este deporte’’, apreció White. “Evidentemente tiene muchas cosas pasando, promociones de boxeo y MMA, ha hecho buena plata y se ha ganado el derecho de hacer lo que le venga en gana’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2023, 2:46 p. m..