Decían que no era material de UFC, pero aquí estoy en Nueva York y en evento de PPV
Después de tantos palos que la dio la vida, Diego López sigue creyendo en su sueños como el primer día.
El brasileño afincado en México ha tejido una historia bonita, bordada en las adversidades y en los impulsos para seguir adelante cuando todo parecía ir en contra.
El novato de la UFC disputa su tercer combate en el octágono contra Pat Sabatini este sábado en la velada UFC 295 en Nueva York (ESPN PPV), en un combate de peso pluma que abrirá el programa principal de la velada que protagonizan Jiri Prochaza y Alex Pereira en el Madison Square Garden.
Durante algún tiempo decían que no era material de la UFC, alguna que otra derrota desaceleró su camino, pero López -quien también es coach de grappling en el Lobo Gym de México- quiere demostrarle al mundo que no solo llegó a la UFC, sino que el camino apenas está comenzando.
Todavía te pellizcas y dices: voy a pelear en el Garden.
“Sí, era un sueño pelear aquí y va a ser algo increíble para mi carrera por el corto tiempo que llevo en la UFC. Apenas son siete meses y ya estar en una de las mejores carteleras del año, pues para mí es algo increíble’’.
Sabatini y tú son dos excelentes grapplers, ¿cómo ves la pelea?
“Definitivamente, vamos a llegar al piso en algún momento. Eso va a pasar. Los dos tenemos las herramientas para neutralizar el juego del otro y puede pasar que en una pelea de grappling la pelea se desarrolle arriba. Nosotros estamos listos para cualquier escenario de la pelea, abajo o arriba, entrenamos para eso’’.
¿Has tomado elementos del boxeo mexicano?
“A eso venimos con Francisco Grasso, del Lobo Gym, justamente para eso. Para nosotros es el mejor coach de striking en MMA y nos juntamos con él para aprender ese estilo mexicano y sacarlo cuando sea necesario. Si la pelea no se da abajo, estamos listos para intercambiar golpes. Queremos demostrar nuestra evolución’’.
¿Cómo llevas el ser coach y peleador a la misma vez?
“Eso es algo que me ha ayudado bastante. Soy un peleador más inteligente porque debo estudiar las peleas de todos los contrincantes de mis alumnos. Viendo uno aprende muchas cosas. Eso me hace madurar como peleador y como coach. Me ayuda a traer algo nuevo a la mesa, solucionar problemas que algunos peleadores no pueden solucionar. Tengo un repertorio más amplio de respuestas para cosas que pueden pasar en una pelea’’.
Muchos decían que eras material de circuito regional, pero no de UFC.
“Todo ha sido perseverancia. He sacrificado muchas cosas para lograr lo que tengo. Yo tenía un sueño y no quería dejarlo pasar a pesar de las dificultades. Hemos sufrido bastante para llegar donde estamos. Mucha gente decía que no íbamos a llegar. Decían que en México no había nivel para hacer MMA, pero estamos demostrando todo lo contrario, desarrollando peleadores. Somo un equipo 100 por ciento mexicano. Ha sido difícil, pero mi coach Francisco Grasso decía siempre: paciencia que todo llega en el momento exacto’’.
Tu debut en UFC fue con corto tiempo y ante un tipo duro como Evloev.
“No tenía opción. Era la oportunidad de mi vida. Estaba bien de peso. Quería ir allá, dar la pelea de mi vida y demostrar que yo estaba listo para la UFC. Cuando me ofrecen la pelea no me dicen el nombre del rival. Cuando estaba viajando para Nueva Jersey fue cuando me dijeron el nombre del contrincante. Somos peleadores y debemos estar listos para todo. Eso va para todos los que están fuera de UFC y quieren llegar. Tienen que estar listos. Hay que pagar el precio’’.
La historia es bonita, ¿pero hasta dónde llegará?
“Quiero seguir demostrándole a la gente que viene de abajo que todo se puede. A algunos les toma más tiempo que a otros. Yo estoy aquí desde hace ocho meses, pero yo no sabía qué iba a ser de mi carrera. No sabía lo que iba a pasar, se me habían caído peleas, se cancelaron otras. De un día para otro todo cambió y hoy estoy aquí en mi tercera pelea de UFC, mi segundo PPV. Mi objetivo es claro. Ya llegué, ahora quiero estar en el Top 15 y luego pelear por el título. Ese es el objetivo’’.