El Big Boy cubano corrió un riesgo y apostó todo a que iba a noquear en la UFC 299. No se hizo quedar mal
Robelis Despaigne estaba corriendo un gran riesgo. Apenas el martes el cubano había renunciado a su puesto como empleado de seguridad, porque estaba convencido de que el sábado iba a salir ganador en la UFC 299 y su carrera iba a tomar un rumbo diferente.
Pero el gigante quería algo más. Despaigne sabía que si lograba un nocaut espectacular sobre Josh Parisian muy probablemente recibiera un bono de $50,000, lo que habría añadido otro nivel de confianza y permitido dedicarse por completo a los entrenamientos
“Dana Blanco’’, así con el nombre en inglés y el apellido en español del presidente de la UFC, hizo su pedido Despaigne en conferencia de prensa, después de despachar a Parisian en apenas 18 segundos del primer asalto. “Quiero esos $50,000’’.
En ese momento Despaigne no tenía idea si lo iba a recibir o no, pero tan feliz estaba White con el éxito de su evento en Miami -más de $14 millones vendidos en el Kaseya Center- que decidió otorgarle el bono a todos los que noquearon o finalizaron en la velada.
Y así, con el riesgo vencido de renunciar a su antiguo puesto laboral y una carta de presentación envidiable, la carrera de Despaigne debe entrar en un carril acelerado, porque a sus 35 años y de la manera en que viene evolucionando la división, es muy probable que le veamos muy pronto en la jaula.
Además, un nocaut es de esas cosas que suele poner una sonrisa en la cara de White, quien no regala elogios así como así y que le da tanta importancia a una victoria como a la manera en que se llegó a esa victoria. En la UFC no solo hay que vencer. También se debe impresionar.
“Los nocaut son espectaculares’’, expresó White en su encuentro final con la prensa. “Cuando vienes y te muestras a ese nivel en este lugar y con todo lo que ha sucedido esta noche con los fanáticos y produces ese nocaut increíble, nada puede superar eso’’.
Ciertamente, Despaigne no decepcionó y superó a Parisian, un veterano de 23 peleas profesionales, pero que ya acusaba una derrota contra un cubano, pues en la edición The Ultimate Fighter: Heavy Hitters que tuvo lugar el 27 de septiembre del 2018 perdió por nocaut ante Michel Batista.
Parisian pudo haber capitalizado contra Despaigne. quien dio un tropiezo y se vio obligado a retroceder, pero ese mismo proceso de ir hacia atrás y sin balance para desarrollar todo su poder, el santiaguero logró conectar una derecha tremenda que puso fuera de servicio a Parisian y desató la locura de los miles de aficionados que asistieron a la velada.
La llegada de de Despaigne pone de relieve los continuos esfuerzos de la UFC por atraer a luchadores de talento, y de diversos estratos y caminos de las artes marciales mixtas y otros deportes de combate, en un momento donde se requieren nuevas figuras en la categoría máxima.
“Creo que en cuatro o cinco peleas más puedo estar peleando por un título’’, indicó Despaigne.
“Me gustaría enfrentar a Jon Jones, pero como está todo en la categoría tengo mi vista puesta en Tom Aspinall. Sé que vendrán retos mayores, pero estaré listo para lo que venga junto con mi equipo de trabajo’’.
Más allá del nocaut, el otro triunfo de Despaigne es haber galvanizado a la comunidad cubana que como hacía tiempo, desde Yoel Romero, no seguía una velada de UFC con tanto interés y que, a juzgar por las reacciones en redes sociales, celebró en grande su triunfo.
Cuando anunciaron su nombre en el Kaseya Center la gente comenzó a gritar “Cuba, Cuba’’ y en el momento del nocaut la instalación estalló en un rugido tremendo que debió haber escuchado White, quien desde ya está planeando el regreso a Miami.
“Me encanta haber logrado esto en Miami’’, agregó Despaigne.
“He sentido el amor de la ciudad, de los cubanos. Aquí he vuelto a comer la pizza como me gustaba, la comida a la cual estaba acostumbrado. Haber triunfado en mi debut en Miami es algo que nunca olvidaré’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de marzo de 2024, 1:28 p. m..