El personaje de Colby se ha puesto viejo. No tiene valor. ¿Habrá cambio de antorcha en UFC Tampa?
Genio y figura hasta la sepultura.
Cuando pudiera pensarse que el pasar de los años habría domado la boca y el personaje, Colby Covington irrumpió en Tampa con una de sus diatribas más intensas en la que no dejó, como se dice coloquialmente, títere con cabeza.
Covington se juega mucho del futuro de su carrera en el evento que la UFC desplegará este sábado en la Arena Amelie de esta ciudad de la Florida cuando enfrente al emergente peso welter Joaquin Buckley, pero eso no parece preocuparle a su boca.
Desde LeBron James a Jon Jones, pasando por otros guerreros de la empresa como Shavkat Rakhmonov, Ian Machado Garry y Khamzat Chimaev, Covington no se muerde la lengua para disparar dardos envenenados que refuerzan esa medio caricatura que se ha creado.
“Quiero preguntarle a LeBron: ¿Qué quiere decir con ‘no hay fiesta como la de Diddy’? Quiero saberlo de verdad’’, expresó Covington.
“Y no solo eso, LeBron, ¿a cuántas fiestas de Diddy has ido realmente? Tengo mucha curiosidad por saberlo. ¿Es esa la razón por la que dejaste las redes sociales? ¿Por todas las críticas que recibías por ir a tantas fiestas de Diddy? Es patético’’.
Todo eso se produjo en referencia a una frase de James que se apreció en un video de P. Diddy, quien ahora enfrenta serios cargos por supuestas agresiones de índole sexual, pero eso no terminó ahí porque Covington siguió camino hacia Jones por su supuesta negativa a enfrentar a Tom Aspinall en el peso completo.
“Creo que Jon tiene que dejar de esquivar a Tom Aspinall, al igual que esquivó a Ngannou’’, explicó el hombre conocido como Caos.
“Esquivó a Ngannou hace unos años, ahora está esquivando a Aspinall. No quiere pelear con los tipos contra los que sabe que le van a dar una paliza, así que no pienso nada especial de Jon Jones’’.
Y así siguió de un objetivo a otro durante la conferencia de medios de la UFC Tampa sin hablar tanto de su pelea contra Buckley, a quien no le disparó de manera directa, aunque prometió quebrarlo en dos para dejarlo sin ganas de subir nuevamente a un octágono.
Asentado en el sur de la Florida desde hace mucho tiempo entre los gimnasios American Top Team y MMA Masters, Covington compitió por última vez en un intento fallido por el título contra Edwards en diciembre pasado, cuando perdió por decisión unánime.
Este fue el tercer intento fallido de Covington por coronarse pues anteriormente había sostenido dos encuentros altamente competitivos contra el entonces rey absoluto de la categoría Kamaru Usman, quien luego cediera su cetro ante el británico Edwards.
Por su parte, Buckley, de 30 años, busca su sexta victoria consecutiva en el que será su primer evento principal de la promoción y donde deberá demostrar que posee el material necesario para aspirar a algo realmente grande en la élite de su división.
Con un crecimiento innegable, Buckley viene de una sólida victoria en octubre pasado cuando noqueó al veterano Stephen “Wonderboy’’ Thompson, pero no cabe duda de que Covington será el oponente de mayor nivel que ha enfrentado en su trayectoria dentro del octágono.
“Siento que el tipo que representa es obviamente un personaje y todo el mundo lo sabe’’, apuntó Buckley.
“No es un secreto. Todo el mundo sabe que intenta hacer como el personaje de la WWE. Creo que le ha llevado muy lejos y le ha colocado exactamente donde tiene que estar. Ahora se está haciendo viejo. Ya no tiene valor. Siento que ahora mismo es una gran oportunidad para utilizar esta pelea para empujar mi nombre y empujar mi marca’’.