Quiero ser el primer campeón argentino en la UFC. Francisco Prado sale a ganar y brillar en Australia
Francisco Prado todavía está en su infancia como peleador.
A pesar de eso, el peleador argentino se ha ganado el respeto de todos por su estilo agresivo de no tomar prisioneros cada vez que sube al octágono.
Su pelea es de las más esperadas este sábado en la UFC 312 con sede en Sidney, Australia.
Con apenas 22 años, Prado ya forma parte de la porción principal de un Pago Por Ver, pero tiene una misión dura ante un experimentado como Jake Matthews, quien le dará la bienvenida al peso welter tras haber hechos sus combates anteriores en las 155 libras.
Prado no solo cambió de categoría sino que se mudó al gimnasio American Top Team en el sur de la Florida y espera que su nueva casa le ayude a seguir adelante en el mejor circuito de artes marciales mixtas del mundo. Si tan joven ya está bien considerado, imaginen qué puede lograr cuando alcance su plena madurez en la jaula.
¿Cómo evalúas a Matthews?
“En este nivel yo creo que todos son buenos. Nunca dije que no a una pelea y si él está acá es bueno. Vine para pelear con los mejores. Mi meta es llegar a la cima de este deporte. Nunca me pongo a pensar mucho en el otro. Estoy bien, listo, entrenado. Vamos’’.
¿Por qué vas a las 170 libras?
“En realidad nunca había peleado en 155 hasta que entré en la UFC. Yo tenía 11-0 antes de UFC y peleaba en 77 y 75 kilos en Brasil. Después la UFC me firma en 70 kilos y yo acepté porque era la UFC. Nunca me sentí bien en esa categoría. Cortaba mucho peso. Ahora me siento cómodo y con mi potencial, mi explosividad’’.
Pasaste a entrenar en American Top Team.
“Gimnasios grandes y fuertes hacen peleadores fuertes. Yo nunca había entrenado así en un gimnasio de estas magnitudes junto a campeones del mundo, gente de tantos lugares, rusos, polacos, brasileños, americanos. Medirte con toda esa gente te da mucha confianza a la hora de llegar a la jaula, pues no hay nada que no haya visto en el gimnasio’’.
Eres muy joven, ¿te imaginas cómo será tu prime?
“Voy a llegar ahí trabajando duro, siendo disciplinado, manteniendo los pies en la tierra. Para llegar a la UFC uno tiene que soñar. Te dicen loco, pero dejas de serlo cuando lo logras. Siempre lo digo: soy joven, pero en mi prime quiero ser campeón argentino de la UFC. Voy a dedicar mi vida a esto. Yo amo este deporte y quiero eso para mi vida’’.
En las 170 libras hay un gran cambio generacional.
“Me considero todavía una generación abajo. Si no me equivoco soy el más joven de la categoría y de la UFC. Hay que seguir trabajando duro, evolucionando. Este deporte crece muy rápido y tienes que evolucionar a la par con el deporte. Esa es la manera en que uno logra las cosas’’.
¿Qué aprendiste de una derrota como la de Zellhuber?
“Para esa pelea yo quería cambiar de categoría, pero pasaron cosas personales. Bajé mucho de peso y acepté de vuelta pelear en 70 kilos. Siempre que subes a la jaula y bajas aprendes cosas, en todas las peleas. De esa pelea aprendí a no ser tan emocional, a ser más frío, paciente’’.
Pero todas tus peleas parecen emocionales...
“Hay estilos. Es la manera en la que yo peleo. No sé si uno elige eso, pero siempre hay detalles para ser más inteligentes. Uno necesita ser agresivo, pero a la vez estar defendiéndose activamente, no intercambiar un golpe sin importar si recibes otro. Los guantes chicos lastiman. Son cosas que uno va aprendiendo con la experiencia’’.