MMA

El codazo infernal: Diego Lopes enciende la Noche UFC con un nocaut inolvidable

El brasileño Diego Lopes sorprendió a su compatriota Jean Silva y mandó un mensaje alto y claro en las 145 libras en el evento Noche UFC, celebrado el sábado en San Antonio, Texas.
El brasileño Diego Lopes sorprendió a su compatriota Jean Silva y mandó un mensaje alto y claro en las 145 libras en el evento Noche UFC, celebrado el sábado en San Antonio, Texas. Daniel Dunn-Imagn Images

Diego Lopes llegó a la Noche UFC con el cartel de víctima y se fue con la estampa de verdugo.

Pocos apostaban a que el brasileño pudiera resistir el empuje de Jean Silva, pero en el deporte más imprevisible del mundo basta un instante, un destello, para cambiar la historia. Y lo consiguió con un codazo giratorio que quedará en la galería de los nocauts más impactantes del año.

“Se los dije: soy de otro nivel’’, proclamó Lopes con una sonrisa rota de cansancio y euforia ante los miles de aficionados, en su mayoría mexicanos, que presenciaron el evento en San Antonio.

“Practicamos ese golpe y lo lancé en el momento exacto. Esto es lo que vine a demostrar’’.

Desde que sonó la campana se notó que no habría respiro. Lopes salió sin complejos, derribó a Silva con un movimiento de lucha impecable y castigó desde la montura con una lluvia de codos que desgarraron la piel de su rival.

El público pensó que la pelea podía acabar ahí mismo, pero el hombre de los “Fighting Nerds’’, orgulloso y testarudo, escapó a duras penas para devolver la afrenta con una patada frontal que estalló en el rostro de su oponente.

El combate fue un intercambio de voluntades. Lopes mostraba paciencia, oficio y frialdad, mientras Silva apostaba al golpe grande, al rugido que hace vibrar a la grada.

En el segundo asalto, el brasileño encontró una derecha que puso en aprietos al ex retador mundial y por un momento dio la impresión de que el favorito iba a imponer su ley.

Pero la gloria en la jaula suele sonreír a los que arriesgan. Cuando Silva avanzaba con todo, confiado en que el final estaba cerca, Lopes giró sobre su propio eje y soltó un codazo quirúrgico.

El golpe entró limpio, seco, y Silva se desplomó de bruces, como si le hubiesen apagado las luces. Lo que vino después fue un castigo innecesario hasta que el árbitro, con buen criterio, decidió detener el combate a segundos del final del asalto.

Silva protestó con rabia, pero la evidencia era contundente: estaba herido, ensangrentado y sin defensa. El nocaut había sido tan brutal como inesperado.

La victoria llega en el momento justo. Tras caer en su intento por conquistar el título ante Alexander Volkanovski, Lopes necesitaba un triunfo que le devolviera la fe y el respeto de la división.

Lo consiguió con una ejecución que lo coloca otra vez en la conversación de los grandes nombres de las 145 libras.

Ahora, la pelota está del lado de la UFC. Lopes asegura que está listo para lo que venga, sea una pelea más de transición o una nueva oportunidad de oro. “Denme al próximo, yo firmo’’, aseguró con voz firme.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2025, 10:20 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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