Cero excusas. El muchacho es fuerte. El Soldado de Dios cubano cede ante el empuje de un joven
Yoel Romero volvió al tapiz con el peso de su historia sobre los hombros y, aunque el resultado no le favoreció, su presencia fue uno de los focos principales de RAF 5.
El cubano cayó por superioridad técnica (10-0) ante el estadounidense Stephen Buchanan, un prospecto que apunta a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, en un duelo celebrado en Sunrise, Florida.
El combate no estaba originalmente diseñado para Romero. El exretador al título de UFC había sido programado para enfrentar a Bo Nickal, pero tras no dar el peso reglamentario, fue reubicado en un cruce de alto riesgo frente a Buchanan, un rival más joven, explosivo y en plena transición al freestyle competitivo.
Un rival muy explosivo
Desde el inicio, Buchanan impuso un ritmo elevado, logrando un derribo temprano que marcó la pauta del primer período. Romero, fiel a su estilo, apostó por la defensa y el forcejeo en la corta distancia, intentando neutralizar la potencia del estadounidense. Sin embargo, dos nuevos derribos y giros colocaron el marcador 8-0 al cierre del primer asalto
En el segundo período, Romero buscó ajustes, pero el empuje físico de Buchanan volvió a imponerse.
Un nuevo derribo de dos puntos selló el 10-0 y puso fin al combate por la vía de la superioridad técnica. Fue una derrota clara, pero también una muestra del alto nivel que exige hoy la lucha internacional ante atletas en plena edad competitiva.
Romero no pone excusas
Lejos de buscar excusas, Romero reconoció el mérito de su rival con la franqueza que lo caracteriza.
“No hay excusas. El muchacho es realmente fuerte”, declaró tras el combate, en una muestra de respeto deportivo. “Gracias a todos por haber venido y apoyar la lucha’’.
Para Romero, el resultado no borra el significado de su regreso a la lucha olímpica, disciplina en la que fue campeón mundial y medallista de plata.
Su sola participación en Real American Freestyle continúa atrayendo miradas y elevando el perfil del proyecto, como ya había hecho en diciembre pasado con su victoria ante Pat Downey en RAF 4.
Buchanan, por su parte, capitalizó la oportunidad más grande de su joven carrera y no escondió sus ambiciones tras vencer a una figura histórica del deporte. Sin embargo, la narrativa de la noche volvió a confirmar algo que el público conoce bien: cada vez que Romero pisa un escenario competitivo, el evento gira a su alrededor.
A sus 48 años, Romero sigue desafiando generaciones, estilos y expectativas. Aunque esta vez el triunfo no llegó, su regreso al tapiz reafirma su estatus como una figura irrepetible del deporte de combate y mantiene abierta la conversación sobre cuál será su próximo reto en RAF o más allá.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de enero de 2026, 1:20 a. m..