MMA

Hora de enterrar el hacha de guerra: Masvidal y Askren se reconcilian tras gesto del Gamebred

Años después del brutal rodillazo que los enfrentó en UFC, Jorge Masvidal (der.) y Ben Askren se reencontraron en Wisconsin tras la grave enfermedad del exluchador, demostrando que incluso las rivalidades más intensas pueden transformarse en respeto.
Años después del brutal rodillazo que los enfrentó en UFC, Jorge Masvidal (der.) y Ben Askren se reencontraron en Wisconsin tras la grave enfermedad del exluchador, demostrando que incluso las rivalidades más intensas pueden transformarse en respeto.

En los deportes de combate abundan las rivalidades feroces, palabras duras y noches que quedan grabadas para siempre.

Pero pocas historias muestran el lado más humano de ese mundo como la que hoy protagonizan Jorge Masvidal y Ben Askren.

Su enfrentamiento se remonta al 6 de julio de 2019 en la UFC 239, cuando el peleador de raíces cubanas protagonizó uno de los momentos más impactantes en la historia de las artes marciales mixtas.

Apenas cinco segundos después de sonar la campana, Masvidal corrió hacia el centro del octágono y conectó un rodillazo volador que dejó a Askren inconsciente, firmando el nocaut más rápido en la historia de la UFC.

La escena fue brutal y definitiva. Durante meses, la rivalidad estuvo marcada por provocaciones, bromas y la típica tensión que acompaña a las grandes peleas.

Pero el tiempo, y sobre todo la vida, terminó cambiando el tono de esa historia.

En 2025, Askren vivió una de las batallas más difíciles de su vida fuera del octágono.

El excampeón de Bellator y ONE Championship fue hospitalizado en Wisconsin por una severa neumonía que lo dejó en estado crítico.

Su condición se agravó tanto que terminó necesitando un trasplante doble de pulmón tras semanas conectado a máquinas para respirar.

El propio Askren reveló después que durante ese proceso su corazón llegó a detenerse en varias ocasiones y que no recuerda gran parte de lo ocurrido mientras luchaba por sobrevivir.

La noticia sacudió al mundo de las MMA. Entre los muchos mensajes de apoyo apareció uno que sorprendió a muchos: el de Masvidal.

El hombre que años antes lo había noqueado de forma espectacular dejó de lado la rivalidad y envió un mensaje público deseándole fuerza y recuperación. Incluso expresó su deseo de estrecharle la mano cuando todo pasara.

Ese gesto terminó marcando el inicio de un capítulo completamente distinto.

Recientemente, ambos se reencontraron en Wisconsin. Se sentaron a cenar, conversaron largo rato y, según contó Askren, descubrieron que tenían más cosas en común de lo que imaginaban. El rencor quedó atrás.

“Sentí que era hora de enterrar el hacha de guerra”, escribió Askren en redes sociales.

“La vida es demasiado corta para guardar rencores”.

La frase resume una historia que comenzó con un rodillazo que dio la vuelta al mundo y que, años después, terminó con un gesto de humanidad.

Porque en el fondo, incluso en un deporte construido sobre golpes y rivalidades, hay momentos que recuerdan que los peleadores también son simplemente personas tratando de seguir adelante.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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