Tengo hambre, experiencia y todavía puedo hacerlo. Gilbert Burns con todo en juego en la UFC Winnipeg
Gilbert Burns está ante uno de los momentos más determinantes de su carrera.
El brasileño, exretador al título mundial del peso welter en la UFC, llega a su próximo compromiso cargando con una racha adversa, pero también con una convicción intacta.
A sus 39 años, y con una trayectoria marcada por enfrentamientos ante la élite absoluta de la división, Burns no esquiva la realidad.
Cuatro derrotas consecutivas han puesto en duda su presente, pero el veterano insiste en que el contexto importa: ha competido contra campeones, contendientes y fenómenos emergentes. Ahora, ante el canadiense Mike Malott, ve una oportunidad para reescribir su narrativa.
En la previa del combate estelar en Winnipeg, el brasileño habló con franqueza sobre su momento actual, la presión, su evolución y el legado que quiere dejar en el deporte.
Llegas con cuatro derrotas. ¿Cómo te sientes y cómo interpretas esta etapa?
“Ahora es un momento en que estoy presionado, tengo que salir con la victoria. Pero cuando tú estudias todas las derrotas que tuve, fueron contra peleadores de altísimo nivel. Entonces hay que mirar eso también. Sí, son derrotas, pero son al máximo nivel’’.
Tu nuevo rival, ¿cómo lo ves?
“Malott es el primero con el que voy a pelear que no está en el Top 5 o Top 10. Es una pelea que me gusta mucho. Creo que él es completo, con buen jiu-jitsu y buen striking, pero yo creo que soy mejor. Estoy con mucha voluntad. De esas derrotas aprendí muchísimo y lo veo como una oportunidad para mejorar’’.
¿Y el tema de la edad, cómo lo llevas?
“Voy a cumplir 40 años en los próximos meses, sé que no tengo muchos años más peleando, pero todavía tengo algunas peleas. Estoy muy confiado, tengo hambre y quiero ganar esto mucho’’.
A pesar del momento, mantienes la motivación y la mentalidad de aprendizaje.
“Yo lo veo siempre como una oportunidad. No puedes mirar un problema como algo grande, sino como algo que te ayuda a mejorar. Hablé con mis coaches y les dije que creo que todavía puedo hacer más’’.
¿Y la confianza?
“La confianza estaba baja por las derrotas, así que hicimos un “layoff” largo para trabajar en eso. Entrenamos muchísimo. Sé que será una pelea difícil, él está en su casa, con hambre, pero si uso mi experiencia y peleo tranquilo, creo que voy a ganar’’.
Eres protagonista de una cartelera. ¿Qué dice eso sobre tu estatus en la UFC?
“Dice que he hecho cosas buenas en la compañía. Algo estoy haciendo bien. No tengo los resultados que quería, pero tengo el nombre y siempre doy peleas duras. Para mí es una oportunidad. Si gano, con un nocaut o una sumisión, la gente va a decir: ‘está vivo todavía’. Es una gran oportunidad este sábado’’’.
¿Cómo manejas el futuro en esta etapa de tu carrera?
“Siempre hay algo más, pero hay que verlo con buenos ojos. No creo que tenga diez peleas más, pero sí algunas, cuatro o cinco. Quiero estar feliz, con hambre. Sé que se está acercando el final, pero eso no me da miedo, me da felicidad. Todavía puedo hacerlo y quiero aprovecharlo’’.
Estuviste cerca de ser campeón ante Kamaru Usman. ¿Sigues pensando en ese momento?
“No, ya no. Fue una gran pelea, estuve cerca, pero él fue muy inteligente. Para mí lo importante es seguir mejorando. El Durinho de ahora no es el mismo de hace tres años. Tengo que ser mejor en todo: boxeo, jiu-jitsu, lucha. Siempre evolucionando’’.
Tu pelea contra Chimaev es recordada como una guerra. ¿Cómo la ves hoy?
“Al principio no me gustaba haber perdido, pero con el tiempo entendí lo que fue. Mucha gente todavía habla de esa pelea. Chimaev es un monstruo, ahora campeón, y estoy contento de haber tenido esa guerra con él’’.
Enfrentaste a Michael Morales. ¿Cómo lo ves frente a Islam Makhachev?
“Morales es un monstruo. Es muy grande para 170 libras. En los primeros rounds es muy peligroso contra cualquiera. Pero si alguien como Islam sobrevive esos rounds, la pelea cambia. Aun así, Morales es muy difícil’’.
¿Cómo quieres que te recuerden cuando todo termine?
“Como un tipo que peleó contra todos. Contra los mejores, sin escoger rivales. Gané muchas, perdí algunas, pero quiero que digan: “ese peleó con todos, ese era durísimo”. Ese es mi legado’’.