La UFC va a tener mi nombre global: peruano se afirma en las 125 libras tras su victoria en Newark
En una noche donde cada segundo pesaba como oro en las 125 libras, el peruano José Ochoa firmó una victoria sólida, madura y sin sobresaltos ante Clayton Carpenter en la UFC 328 en Nueva Jersey, dejando claro que su evolución dentro del octágono ya no es promesa, sino realidad.
Con su padre en la esquina y el orgullo de todo un país a cuestas, Ochoa no ocultó la emoción tras escuchar su brazo en alto.
“Estoy muy feliz por esta presentación, por esta victoria. Sabía que sí o sí me iba a llevar la victoria a casa y más aún, estoy feliz de poder regalarle esta victoria a mi padre, a todo mi equipo y a toda mi familia”, confesó con una serenidad que contrastó con la intensidad del combate.
El peruano, que supo neutralizar los intentos de sumisión de Carpenter y responder con volumen y control, reconoció que la pelea le exigió más de lo esperado en lo físico, aunque nunca perdió el dominio emocional del duelo.
“No estoy sorprendido de nada de lo que pasó dentro de la jaula. Pensaba que me iba a llevar el knockout, pero se alargó a los 15 minutos y estoy preparado para eso”, explicó Ochoa, dejando claro que su confianza no depende del escenario, sino de su preparación.
En una división tan impredecible como la de peso mosca, donde un triunfo puede catapultar a la élite en cuestión de semanas, Ochoa entiende que el momento es clave.
“Me gusta mucho cómo funciona la división de 125 libras porque es muy inesperada. Con esta victoria me posiciono para una buena pelea por el top, solo voy a estar esperando el llamado”, afirmó, sin pedir nombres específicos, pero sí dejando abierta la puerta a rivales de mayor rango.
Más allá del resultado, el peruano valoró especialmente el hecho de haber competido en una cartelera numerada de la UFC, un escaparate que marca diferencias en la carrera de cualquier peleador.
“Estoy muy contento de haber abierto la cartelera 328 de UFC. Lo hice con la intención de que me llamen más y que a la gente le guste mi forma de trabajar”, señaló.
Y si algo dejó claro Ochoa en sus declaraciones finales es que su presencia en la organización no es pasajera. “Ese es el mensaje que quiero mandar: estoy aquí para quedarme, UFC va a tener mi nombre global”, sentenció con firmeza, en una frase que resume su momento actual.
Finalmente, el peruano no quiso cerrar sin agradecer a su gente. Entre Brasil, donde entrena, y Moyobamba, su tierra natal, su calendario inmediato ya tiene destino.
“Voy a Perú, a Moyobamba. Quiero disfrutar de mi tierra que hace mucho no piso y también las fiestas. Espero que me den una gran bienvenida”, dijo antes de despedirse con un mensaje directo a su país: “¡Arriba Perú, venimos para quedarnos!”.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de mayo de 2026, 6:32 p. m..