MMA

Matador sin espada ni trono. Justin Gaethje destrona a Ilia Topuria en una guerra épica

Justin Gaethje (der.) sobrevivió a momentos críticos, remontó una pelea que parecía perdida y obligó al equipo de Ilia Topuria a detener el combate tras cuatro asaltos en el histórico evento de UFC, el domingo en Washington D.C.
Justin Gaethje (der.) sobrevivió a momentos críticos, remontó una pelea que parecía perdida y obligó al equipo de Ilia Topuria a detener el combate tras cuatro asaltos en el histórico evento de UFC, el domingo en Washington D.C. Zuffa LLC

Cuando sonó la campana final del cuarto asalto, Justin Gaethje apenas parecía un hombre que acababa de ganar una pelea.

Lucía agotado, golpeado y al borde del colapso físico. Pero en realidad acababa de conquistar aquello que había perseguido durante toda una carrera: el campeonato indiscutido del peso ligero de la UFC.

En una de las mayores sorpresas que recuerde la organización, Gaethje derrotó al hasta entonces invicto Ilia Topuria en el combate estelar de UFC Freedom 250, celebrado frente a la Casa Blanca, una cartelera que ya forma parte de la historia de las artes marciales mixtas.

Durante buena parte de la contienda pareció que el final sería otro. Topuria, considerado por muchos el peleador más dominante del momento, hizo honor a su reputación desde los primeros minutos.

El español-georgiano conectó con potencia, castigó el cuerpo y llegó a poner en serios aprietos a Gaethje, quien tuvo que recurrir a toda su experiencia para mantenerse con vida.

El segundo asalto fue especialmente peligroso para el estadounidense. Topuria encontró espacios para trabajar al torso, lo derribó y amenazó con finalizar la pelea cuando tomó posiciones dominantes en el suelo.

Por unos instantes, el sueño del veterano parecía desmoronarse frente a millones de espectadores.

Pero Gaethje nunca ha construido su legado sobre la perfección. Lo ha hecho sobre la resistencia, el sacrificio y una capacidad casi sobrenatural para sobrevivir al caos. Y cuando comenzó el tercer round, algo cambió.

Topuria ya no tenía la misma velocidad ni la misma explosividad de los primeros minutos. Gaethje empezó a avanzar, a trabajar con el jab y a castigar las piernas.

Entonces encontró el golpe que transformó la pelea: una derecha brutal que envió al campeón a la lona y provocó la explosión de la multitud.

A partir de ese momento el combate tomó un rumbo inesperado. El retador pasó a ser perseguidor y el campeón se convirtió en sobreviviente.

Justin Gaethje celebra su épica victoria sobre Ilia Topuria, en la pelea estelar de la cartelera de la UFC efectuada el domingo en la Casa Blanca, Washington, DC.
Justin Gaethje celebra su épica victoria sobre Ilia Topuria, en la pelea estelar de la cartelera de la UFC efectuada el domingo en la Casa Blanca, Washington, DC. Jeff Bottari Zuffa LLC

Gaethje comenzó a ganar cada intercambio, conectando manos derechas, uppercuts y combinaciones que fueron acumulando daño sobre el rostro de Topuria.

La imagen del monarca era cada vez más preocupante. Ambos ojos mostraban señales evidentes de castigo, uno de ellos prácticamente cerrado. Aun así, Topuria siguió avanzando, fiel a la confianza que lo había acompañado durante una carrera perfecta.

Sin embargo, Gaethje estaba viviendo una de esas noches que terminan definiendo una trayectoria. En el cuarto asalto continuó castigando sin descanso, mezclando golpes de poder con una presión constante que fue minando la resistencia de su rival.

La secuencia definitiva llegó segundos antes de concluir el episodio. Un rodillazo demoledor al cuerpo dejó a Topuria tambaleándose camino a la esquina. El campeón regresó a su banco visiblemente lastimado, cubierto de sangre y con el rostro irreconocible después de absorber un castigo extraordinario.

Entonces ocurrió lo impensable.

Mientras Gaethje esperaba el inicio del quinto asalto, los entrenadores de Topuria tomaron la decisión que nadie esperaba escuchar. No permitirían que su peleador continuara. La pelea terminaba allí.

La derrota representó la primera de la carrera profesional de Topuria y puso fin a una racha que parecía destinada a extenderse durante años. El hombre que había prometido un nocaut rápido terminó enfrentándose a una dura lección sobre la imprevisibilidad de este deporte.

Para Gaethje, en cambio, fue la coronación definitiva. El integrante seguro del Salón de la Fama encontró por fin el único logro que faltaba en su extraordinario currículo.

Después de años regalando algunas de las peleas más memorables en la historia de UFC, el estadounidense puede decir que alcanzó la cima.

Y lo hizo de la única manera que conoce: atravesando el fuego, sobreviviendo a la tormenta y derrotando a un campeón que muchos consideraban invencible.

La noche de la Casa Blanca quedará grabada como una de las actuaciones más extraordinarias jamás vistas dentro del octágono.

Y en el centro de esa historia estará Gaethje, el hombre que se negó a rendirse hasta convertirse en campeón indiscutido del mundo.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de junio de 2026, 2:54 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA