El Heat necesita que Kyle Lowry sea el armador que deslumbró al inicio de la temporada
Los aficionados del Heat tuvieron cierto recelo con la llegada de Kyle Lowry al Heat este verano, sobre todo porque en este movimiento tuvieron que sacrificar a Goran Dragic, uno de los jugadores más querido por todos, pero pronto el armador se ganó el beneplácito de sus fieles con grandes actuaciones, acompañadas de buenos resultados.
El equipo de Miami ciertamente con Lowry en la cancha jugaba a otro paso, era más ofensivo y mucho más peligroso. Ningún rival sabía lo que iba a pasar, lo mismo hacia un pase largo como un quarterback, que uno bajo el aro, que uno abierto, que amagaba una cosa y hacía otra.
Los triples al principio no le entraron, pero poco a poco comenzaron a caer y el Heat con su concurso navegaba con paso firme hacia lo más alto.
Pero esa magia poco a poco se fue diluyendo y de hace un tiempo a esta parte el Heat ha comenzado a sufrir, principalmente en el último cuarto. Ahora por contra las pérdidas del balón se suceden a diario, los triples no entran y el colapso ofensivo es evidente.
Si bien siempre se mira la defensa, al ser la identidad del equipo de Miami, si la pelota no entra no hay nada que hacer.
El Heat ha desplegado con bastante frecuencia su defensa en zona y la misma ha sido medianamente efectiva, más que el hombre a hombre que según su entrenador Erik Spoelstra es la principal.
“La zona es parte de nuestro sistema, pero solo depende de lo que requiera el juego”, dijo Spoelstra. “La aplicamos para intentar cambiar el ritmo del juego “.
En eso tiene razón, pero también de con quién cuenta para defender, porque con Jimmy Butler, Adeebayo y PJ Tucker da igual si es zona o marcaje individual.
El Heat a pesar de estar en el segundo puesto en el Este (12-7) está en el puesto 12 en la ofensiva con un promedio de 108.8 puntos por juego, mientras que en defensa es segundo en toda la NBA, permitiendo solo 102.4 puntos por juego a sus rivales. También es 12do en triples, una de sus principales armas con un 34.7 por ciento.
De modo que es evidente que lo que tiene que mejorar es la ofensiva y todo comienza por Lowry.
Este sábado el Heat (8 pm, Bally Deportes Sun) se juega la segunda plaza en Chicago ante los Bulls, quienes son terceros con el mismo balance de 12-7, en uno de los partidos más atractivos de la NBA en estos momentos.
Hay tendrá Lowry la oportunidad de volver a destacar por su juego y los tiradores como Duncan Robinson o Max Struss, de demostrar que no tienen perdido el aro. Claro que mucho dependerá del buen hacer de Butler y Adebayo y, cómo no, de Tyler Herro, quien continúa con su buen paso esta temporada.
Resulta curioso como tras la prolongada ausencia de Markieff Morris (cuello) ha sido Caleb Martin el que se ha ganado el puesto, y como los minutos de Struss se han visto reducidos drásticamente, al contrario de Gabe Vicent. Ya se sabe que a Spoelstra le encantan los equipos pequeños.
Igualmente ha habido un pequeño bajón de Dewayne Dedmon y se nota algo cansado a Tucker, dos veteranos que han tenido que extender sus minutos y necesitan un poco de descanso, como muchos otros.
De modo que este 27 de noviembre la cita es en el United Center para ver cuál Heat es que el va a enfrentar a los Bulls cerrando la gira de tres juegos en la carretera.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de noviembre de 2021, 6:21 p. m. with the headline "El Heat necesita que Kyle Lowry sea el armador que deslumbró al inicio de la temporada."