Dos armas clave del juego del Heat están fallando. ¿Cuál es su impacto real?
Como ha ocurrido otras veces en la temporada, el Heat tuvo que remontar el marcador desde el principio del partido.
Al igual que sus tres derrotas más recientes, el equipo de Miami terminó el primer cuarto con desventaja por no poder detener la ofensiva rival.
Con un Heat jugando en su segunda noche seguida, casi no había señales de esperanza de que pudieran recuperarse y hacer que el juego fuera competitivo los 36 minutos restantes y por eso cayeron 124-102 ante los Bucks el sábado en Milwaukee.
El quinteto sudfloridano fue superado en casi todas las facetas del juego, pero los baches defensivos del primer parcial son un microcosmos de un problema que el Heat necesita abordar. Los Bucks superaron 34-23 al Heat en ese cuarto inicial.
Fue la cuarta vez en los últimos seis partidos que Miami permitió al menos 30 puntos en el primer parcial.
El Heat (14-10) perdió esos cuatro encuentros. La racha comenzó con el revés 113-101 ante los Timberwolves de Minnesota el 24 de noviembre, cuando Miami cedió 30-27 en el primer cuarto.
Luego cayeron 120-111 ante los Nuggets de Denver (los aventajaron 32-23 en el parcial inicial) el lunes y posteriormente se anotaron la derrota 111-85 ante los Cavaliers de Cleveland el miércoles (atrás 31-16 en el primer cuarto) antes del revés del sábado en Milwaukee.
“Quiero asegurarme de que eso no se convierta en una tendencia’’, expresó el entrenador del Heat, Erik Spoelstra.
“Así que vamos a profundizar en eso”.
Miami permitió que Milwaukee disparara para una efectividad de 52.2 en los tiros de campo y ellos lo hicieron para un 36.4 (8 de 22).
El Heat falló sus primeros seis tiros ante los Bucks y tuvo canastas en posesiones consecutivas solo una vez en los primeros 12 minutos.
“Realmente no hicimos tiros’’, señaló el escolta Tyler Herro, quien anotó 15 cartones, pero acertó solo 4 de 17 tiros de campo.
Herro dijo que la ventaja de Milwaukee en el primer cuarto floreció porque jugaron “mucho más físico” que el Heat.
“Nos aceleraron y nos sacaron de nuestra ritmo ofensivo hbaitual’’, afirmó Herro. “Hicieron muchas más jugadas y realmente dominaron’’.
Otra punto débil el sábado resultó el rebote.
El Heat comenzó la temporada como uno de los mejores equipos en esa estadística y lideró liga con un promedio de 48.6 rebotes por juego en sus primeros 14 partidos.
¿Que pasó en los 10 juegos desde entonces?
Miami se unica en el puesto 29 ahora en rebotes totales (38,8) y en rebotes defensivos (29,7) y está en la posición 23 en los rebotes ofensivos (9,1).
No tener a Bam Adebayo en la alineación en los últimos tres partidos y a Jimmy Butler en los últimos cuatro no ha ayudado, pero ese comportamiento es anterior a sus lesiones.
“Creo que tiene haber un gran cambio de enfoque y un nuevo compromiso”, sentenció Spoelstra.
“Durante las primeras cinco semanas de la campaña fuimos uno de los mejores equipos en rebotes de la liga. En los campos de entrenamiento, la pretemporada y el inicio de la liga hicimos mucho énfasis en eso. Ahora nos hemos relajado un poco. Tenemos que asegurarnos de cambiar eso’’.
El sábado, la diferencia de rebotes fue de 57-39 a favor de los Bucks, incluida una ventaja de 19-9 en rebotes ofensivos.
El Heat tiene sus próximos tres juegos en el FTX Arena, el lunes contra los Grizzlies, el miércoles contra los Bucks y el sábado contra los Bulls antes de emprender una gira de cuatro enfrentamientos.
Butler pudiera regresar durante la estadía en casa después de perderse los últimos cuatro partidos por una contusión en el coxis.
“Cualquier tipo de refuerzo será bienvenido’’, argumentó Spoelstra.
“Tenemos que volver a Miami, descansar un poco y prepararnos para el partido del lunes. De eso fue de lo que hablamos en el vestuario después del partido el sábado contra los Bucks’’.