La fábrica de jugadores del Heat no se detiene. ¿Qué papel tiene Udonis Haslem en la fórmula secreta?
Además de asumir el título no oficial de Mr. 305, Udonis Haslem sigue siendo el jugador más veterano y exitoso del programa de desarrollo del Heat, un padre fundador de una fábrica floreciente que ha transformado a atletas jugadores pasados por alto y no reclutados en piezas productivas de la rotación de la NBA.
Por lo tanto, nadie en la organización podría alegrarse más por el hecho de que casi todos los jugadores en desarrollo no reclutados del Heat han tenido éxito esta temporada y varios superaron cualquier expectativa razonable.
“Paso más tiempo con los muchachos no reclutados que con los demás’’, expresó Haslem.
“Tengo más compasión por esos tipos. Me relaciono más con ellos. Entiendo el impacto que tenemos que tener en un corto período de tiempo. Y entiendo que realmente no tenemos mucho tiempo para cometer errores”.
Entonces, ya sea sometiendo a Omer Yurtseven a agotadores ejercicios para recuperar rebotes que lo dejan magullado, u ofreciendo sabios consejos y aliento a Gabe Vincent, Max Strus, Duncan Robinson y Caleb Martin, Haslem se ha esforzado por empujarlos hacia adelante.
“Esos muchachos que no fueron reclutados vienen aquí: Max, Gabe, Caleb, Duncan, Omer, Chris Silva. Para mí es una expectativa automática trabajar más duro con ellos, empujar más, prestar más atención a los detalles”, aseguró.
“Y nadie se queja aquí. Eso es una cosa acerca de estos jóvenes. Trabajan duro y no se quejan’’.
El sabio ojo explorador de Adam Simon y Chet Kammerer y otros en el departamento de personal de reclutamiento, junto con el entrenador de Erik Spoelstra y su personal, el liderazgo de Haslem y el impulso de los jugadores han jugado un papel vital en el desarrollo de estas cuatro nuevas historias de éxito en el lapso de cinco meses.
Yurtseven, en particular, ha hablado del valor de los ejercicios individuales de rebotes con Haslem.
Pero esto también ha quedado claro: Spoelstra ha tomado muy buenas decisiones reemplazando a los valiosos asistentes Juwan Howard (quien se fue en 2019 para convertirse en entrenador en Michigan), Dan Craig (quien se unió al personal de los Clippers de Los Angeles hace dos años) y David Fizdale (quien se marchó en 2016 para convertirse en coach de los Grizzlies de Memphis y ahora es asistente de los Lakers).
Chris Quinn, Malik Allen, Caron Butler, Anthony Carter y Eric Glass han desempeñado papeles clave en el desarrollo de Robinson, Strus, Vincent, Martin y Yurtseven.
“Spoelstra ha hecho un buen trabajo al traer a las personas adecuadas que están dispuestas a hacer este trabajo”, comentó Haslem.
“Su personal hace el mejor trabajo del mundo. Antes de que lleguen al punto de desarrollar a los muchachos es muy importante desarrollar un factor de confianza y relaciones con ellos. Una vez que haces esos eso, puedes hacer que los muchachos trabajen’’.
“La parte más difícil de este trabajo es lograr que los muchachos confíen en ti. Es difícil hacer que alguien haga responsable a alguien si no confía en ti. Cuando los muchachos vienen aquí confían en que queremos convertirlos en las mejores versiones de sí mismos. Y una vez que entienden eso, se dedican a trabajar para lograrlo”.
Entonces, ¿en qué podrían convertirse las historias de éxito de estos jugadores este año?
Haslem tiene algunos pensamientos:
Sobre Yurtseven: “El cielo es el límite. Estás hablando de un jugador de 7 pies que consigue muchos rebotes con una gran coordinación. Se adaptó al sistema muy rápido. Si vamos a una rotación en algún momento el próximo año con él y Bam Adebayo en la cancha sería muy bueno. Cuando tienes un jugador de esa altura, que es ágil con los rebotes y también puede lanzar la pelota tienes algo con lo que trabajar.
¿Yurtseven tiene rango para jugar con Adebayo?
“Sí, puede disparar el triple”, aseguró Haslem. “Tienes que seguir trabajando en ello. Chris Bosh no era un gran tirador de tres puntos cuando llegó por primera vez, hizo el trabajo y se vieron los resultados”.
Sobre Strus: “Tiene capacidad para ser titular en esta liga y para salir desde el banquillo. Lo que pasa con la NBA ahora es que no tienes que ser titular para ser uno de los mejores jugadores del equipo”.
Sobre Vincent: “Me encanta la forma en que compite más que nada. Defensa, rudimentario, trabaja duro, nos mete en ataque. Es listo. Y escucha.
Sobre Martin: “Caleb puede con todo. Cuando pisa la cancha le digo: del uno al cinco, lo que significa que puede jugar en todas las posiciones. Le digo que lo haga todo, que tenga suficiente corazón para todos, que traiga esa energía”.
Este junio marcará 20 años desde que Haslem no fue seleccionado en el draft. Fue cortado por los Hawks de Atlanta y necesitaba encontrar un equipo en Francia dispuesto a arriesgarse en un proyecto de desarrollo con 300 libras de peso.
Perdió 40 libras en los próximos meses, firmó con el Heat en agosto de 2003 y ahora se erige no solo como el abanderado de la cultura del Heat, sino también como un administrador de un programa de desarrollo que sigue superando sus propios altos estándares.
Así que el crecimiento de esta temporada de Yurtseven, Martin, Strus y Vincent es alentador.
“Soy un tipo que ejerce un liderazgo desde afuera’’, señaló Haslem. “Esos muchachos hacen el trabajo. Conmigo a la cabeza y ellos haciendo el trabajo, no sorprende que tenga éxito’’.