En honor a la verdad, Jimmy Butler y el Heat se merecieron ese triple final del Juego 7
Faltaba exactamente 19.7 segundos para el final del decisivo Juego 7 ante los Celtics y el Heat perdía por dos cuando Jimmy Butler, que ya tenía 35 puntos, tomó un rebote, recorrió toda la cancha en dos segundos, frenó detrás del arco y acto seguido ejecutó un disparo de tres puntos.
La pelota se elevó y el FTX Arena enmudeció durante esos instantes. Era el final soñado, era un triple ganador que hubiera mandado al equipo de Miami a las Finales de la NBA, era el tiro que encumbraba a Butler como el mejor jugador de la serie y el triple que le hubiera dado al Heat el premio que merecía por su fantástica temporada.
Era un final de película donde se podía incluso visualizar a Butler saltando, a los jugadores abrazándose, el público festejando y el mundo detenido por la heroica gesta.
Pero el balón tocó el aro y salió, no quiso entrar. Una delgada línea de 5/8 de pulgada (1.5 cm) se interpuso entre la gloria y la dureza de la derrota 100-96 el domingo en la noche.
“Sí, es uno de esos realmente momentos duros, no puedes prepararte para ello”, expresó el entrenador de Miami Erik Spoelstra. “Es uno de los peores sentimientos del mundo tener que dirigirse al vestuario después de un partido como este. Es desgarrador”.
Aunque parezca que la mejor alternativa era entrar al aro para intentar empatar, esa no es la opción de un ganador como Butler, ni la opción para un gran equipo como el Heat.
“Pienso que habría sido una historia increíble si Jimmy hubiera anotado ese triple. Me encanta eso de Jimmy, fue la opción correcta y yo solo pensé, mientras salía de su mano, que con certeza estaba entrando al aro’’, comentó Spoelstra.
“Era un tiro bueno y limpio, mejor que cualquier cosa que pudiéramos haber diseñado”.
“Fue una lástima que terminara todo de esa manera, pero no puedo dejar de felicitar a Boston. Han pasado por el fuego y se han ganado ese derecho de ir a la Final de la NBA”, añadió Spoelstra.
De este modo heroico el equipo de Miami puso punto final a su gran temporada en la tuvo que luchar contra la adversidad, con lesiones, malos arbitrajes y faltas de respeto.
A pesar de lo dura que ha resultado esta derrota no hay nada que reprochar, los seguidores del Heat deben estar muy orgullosos de su equipo que a punto estuvo de llegar al final.
Si bien se dice que no hay excusas, otra cosa pudiera haber sucedido si los jugadores de Miami no hubiesen llegado en las condiciones físicas que lo hicieron en esta serie.
Según sus entrenadores de haber sido en temporada regular solo habría jugado un titular y algunos suplentes.
Eso sin contar el bajón que sufrió en los triples con la ausencia de Herro, el slump de Duncan Robinson, más las lesiones de Kyle Lowry, PJ Tucker y Max Strus, aunque también hay que darle mérito a la gran defensa de Boston, cuyos jugadores tuvieron la gran suerte de mantenerse bastante saludables.
Butler lo dio todo, promedió 41 puntos en los Juegos 6 y 7 y en este último jugó los 48 minutos, sin contar el resto de la estadística.
Lo dio todo y mereció que su triple entrara y llevara el Heat a las Finales.
De este modo Miami no pudo llegar a las 16 victorias que buscaba y se quedó en 11. Sin embargo, eso es lo que a partir de ahora lo motivará, al menos eso es lo que piensa Butler.
“No fui lo suficientemente bueno, no hice mi trabajo, las estadísticas no significan nada. Aprendí que tengo que ser mejor y seré mejor”, resumió Butler.
“Hay que encontrar la manera de ser consistente. Creo que tuvimos suficiente y el próximo año tendremos suficiente, pero vamos a estar de vuelta en la misma situación y vamos a lograrlo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2022, 4:17 p. m. with the headline "En honor a la verdad, Jimmy Butler y el Heat se merecieron ese triple final del Juego 7."