Al Miami Heat no le alcanza con lo que tiene, necesita a Kyle Lowry en esta recta final
La palabra decepción es la que prima después de la derrota 104-100 de este miércoles 8 ante los Cavaliers en el Miami-Dade Arena, donde ambos equipos se volverán a ver las caras este viernes 10 de marzo (8 p.m. TV: Bally Sun, NBATV y Radio Mambí) en el último partido de la serie entre ambos, que de momento favorece a Cleveland 2-1.
La cuestión es que no es que se haya perdido en casa, ni que no se haya completado la remontada, después de que Max Strus fallara el triple que empataba el juego a segundos del final; lo que realmente preocupa es que no se ve un equipo ni siquiera capaz de clasificar directo a los playoffs.
Basta darse un paseo por las redes sociales si no escuchó los comentarios de los aficionados cuando abandonaban la Arena de Miami, tras la dura derrota ante Cleveland, para escuchar el poco optimismo que tienen en este equipo de Miami ahora tiene 2-3 en esta estancia en casa.
Y que ya son tantas las derrotas que no hay donde agarrarse. El Heat con 35-32 sigue 7mo y de verdad ahora mismo parece más un equipo de play-in que de clasificación directa a los playoffs.
Las últimas derrotas han sido ante rivales directos en el Este como los Sixers (3ros con 43-22), Cavs (4tos con 42-26), Knicks (5tos con 39-28) y Nets (6tos con 37-28) con solo tres victorias en los últimos 10 juegos.
Se puede mirar a otro lado y señalar las pérdidas o la defensa o que Kevin Love debe dar más, cuando en realidad es una solución y no un problema.
Kyle Lowry emerge como la solución
La cuestión es que este equipo es un desorden total, da la sensación de que todos atacan por libre y sin duda alguna extraña demasiado a un armador como Kyle Lowry.
El estado del armador es una verdadera incógnita, persiste el dolor en su rodilla izquierda y su regreso es incierto. Por un lado se dice que puede volver tan pronto como la semana que viene, por otro que antes de que finalice la temporada e incluso existe el rumor de que no vuelve más esta campaña.
La no firma de un armador indica que Lowry volverá pronto, pero apenas quedan 15 juegos y necesita tomar ritmo de juego. Con él en la cancha el equipo gana un verdadero organizador, un buen defensa y unos 12 puntos de promedio.
Se esparta mucho más de Lowry con su contratación por parte de Miami, pero la pasada temporada dicho por el mismo fue miserable y apenas pudo jugar los playoffs por lesiones y en esta no juega desde el 2 de febrero.
Gabe Vicent, quien por un momento pareció estar listo para sustituirle, se ha desinflado, y los últimos cinco juegos en casa promedia 4.8 puntos por juego (9-34) y 2.2 asistencias. Ante Cleveland la pérdida de confianza fue tal que tiró solo una vez en todo el juego y se fue en blanco.
Lo peor es que Vicent no organiza. Baja el balón hasta la media cancha, lo pasa al primero que viene y se marcha a una esquina, haciendo de vez en cuando alguna cortina. Desde el Juego de las Estrellas compila solo 5.6 puntos, 1.8 rebotes y 1.9 asistencias.
Tampoco hay que engañarse. Lowry, a punto de cumplir 37 años, tampoco es el mismo que era, ni siquiera el mismo que cuando fue contratado por el Heat, pero conoce muy bien los secretos de este juego y de regresar sano sería de tremenda utilidad en esta recta final.
También Duncan Robinson si el entrenador Erik Spoelstra le da la oportunidad. En el último juego en que participó, este lunes ante los Hawks con sus tres triples encendió la mecha, y terminó con 14 puntos y muy buenos minutos.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2023, 1:42 p. m..