El Miami Heat comienza una nueva era. ¿En realidad ha sido bueno el cambio por Jimmy Butler?
Tras una inesperada derrota 102-86 en Brooklyn, el Heat (25-25) regresa a casa ubicado en el 7mo lugar de la Conferencia Este y con la firme esperanza de terminar entre los primeros 6 puestos, ayudado por los nuevos refuerzos del equipo.
Y es que el 5 de febrero, el día antes del cierre del mercado de traspasos, el equipo de Miami envió a Jimmy Butler a los Warriors en un intercambio en que se trajo a Andrew Wiggins, Davion Mitchell y Kyle Anderson.
Ahora todos se preguntan si en realidad ha sido bueno el cambio. Mucho más después de saber que el Heat no presionó con todo por Kevin Durant pensando que tenían suficiente, luego de que los Suns pidieran un precio mayor por su estrella.
Todo indica que el cambio sí que es bueno, pero aún es pronto para responder esta cuestión. Todo dependerá de lo que consigan hacer estos nuevos refuerzos y el modo en el que el entrenador Erik Spoelstra logre sacarles partido.
Por otra parte, el Heat tenía que deshacerse de Butler antes de que se convirtiera en una pieza tóxica para el equipo, aunque fuese una pena, después de todo lo que dio en años anteriores con el uniforme de Miami, llegando en los últimos cuatro años a dos Finales de la NBA.
Se dice que Pat Riley hasta lloró por retenerle, pro lo cierto es que Jimmy se quedó a deber y en verdad que se fue por la puerta de atrás de la peor manera. Sin embargo, no se puede olvidar todo lo bueno que hizo para el quinteto de la Capital del Sol, siendo sin duda uno de los mejores jugadores en la historia de la franquicia.
El Heat lo envió al equipo de Golden State, en la otra conferencia, y ahora le podrá brindar su homenaje el 25 de marzo cuando Miami reciba a los Warriors en el Kaseya Center en el segundo encuentro entre ambos quintetos esta temporada.
Ahora Wiggins tendrá que llenar sus zapatos y condiciones no le faltan al número 1 del Draft 2014, quien promedia desde su llegada a la NBA 18.5 puntos, 4.5 rebotes y 2.3 asistencias por juego, algo que en el Heat puede potenciar, junto a su buena defensa.
Wiggins también mide 6.9 y a sus 29 años es un jugador mucho más atlético que en la disciplina de Miami debe crecer y recuperar el brillo de estrella. El delantero fue campeón de la NBA con los Warriors en 2022, año en que fue titular en el Juego de las Estrellas, después de haber sido el Novato del Año con los Timberwolves en 2015.
Tal vez no tenga la fuerza o la mentalidad de Butler, pero tiene otros recursos como un mejor disparo de tres puntos y velocidad.
Lo mejor es que no vino solo sino que se trajo a Anderson, quien es un delantero decente que promedia históricamente 6.8 puntos por juego, brindando un buen disparo (47.7%), buena estatura 6.9’ y gran versatilidad, lo que lo convierte en un buen suplente.
Además está el armador Mitchell, quien si bien no es un gran tirador, con 7.3 puntos por juego (con 43.4 en tiros de campo y 33.2 en triples), si es considerado uno de los mejores jugadores defensivos de la NBA, lo cual encaja perfectamente en la Cultura del Heat.
El Heat también aprovechó para enviar a Josh Richardson al Jazz tras una temporada plagada de lesiones y hacer un hueco para completar sus 15 jugadores rebajando el límite salarial y asegurándose una selección de primera ronda del draft, sin duda alguna una jugada maestra.
Los tres recién llegados podrían hacer su debut con la camiseta de Miami el próximo lunes 10 de febrero (7:30 p.m.) ante los Celtics en el Kaseya Center, aunque en verdad todos los focos se posarán en Wiggins, viendo cómo encaja nada menos que enfrentado a uno de los mejores equipos de la NBA.
De modo que la nueva era del Heat ha comenzado y esta llega cargada de ilusión, con la expectativa de alcanzar directamente los playoffs y de ver si realmente Wiggins es un “update” de Butler.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2025, 0:26 p. m..