El Heat tiene este miércoles en casa una nueva oportunidad de salir del hueco donde ha caído
La derrota del lunes ante los Knikcs, su octava de forma consecutiva, provocó que el Heat (29-39) cayera al 10mo puesto de la Conferencia Este, a falta de 14 juegos para el final de la temporada regular y ahora peligra su participación en el torneo de repesca (play-in) para poder alcanzar los playoffs.
Pero lo que más preocupa no es su situación en la tabla, que también, sino lo mal que está jugando en ambos lados de la cancha, su actitud pasiva en la cancha y en el modo de enfrentar los reveses.
Desde marzo de 2008 el quinteto de Miami no perdía 8 partidos seguidos y esta es la primera vez que le ocurre a su entrenador Erik Spoelstra.
En el encuentro en Nueva York el Heat volvió a ceder luego de tener más de 10 puntos de ventaja por 18va ocasión en la temporada.
“Nos hemos estado devanando los sesos, dándole vueltas a todo, intentando encontrar soluciones”, expresó Spoelstra.
“No hemos encontrado soluciones y eso que prácticamente lo hemos intentado todo. Este ha sido uno de los mayores desafíos y simplemente tenemos que mantener el rumbo”.
En caso de terminar en el 10mo escalón tendrá que superar al 9no en el play-in y luego imponerse al perdedor entre el 7mo y el 8vo lugares para así colarse en el último vagón de los playoffs.
Si esa posibilidad sucede chocaría con el primer lugar de la conferencia, que sería con casi toda seguridad los Cavaliers, en la primera ronda.
¿Podría lograrlo y hasta eliminar al gran equipo de Cleveland?
Claro que sí, pero jugando como la hace ahora la respuesta es un rotundo “no”.
Lo peor es que Spoelstra sigue sin dar con la tecla y eso que hacer rato se ha pulsado el botón rojo de alarma.
Los cambios en el quinteto titular no han resultado y la rotación es un verdadero desastre, aunque la culpa de la debacle no es solo suya, ni siquiera del sus asistentes, que para algo deben estar.
Y es que este equipo de Miami, aunque duela decirlo, carece de liderazgo tras la marcha de Jimmy Butler.
Ni Bam Adebayo, ni Tyler Herro, ni Andrew Wiggins se han plantado con fuerza para decir ni una más.
Por el contrario, continúan con su juego alegre, haciendo lo que les divierte, aunque el centro insista en que eso no es lo que desea.
“Cuando salgamos a la cancha vamos a competir”, comentó Adebayo.
“En cuanto a las derrotas hay que analizarlas partido a partido. Pero cada noche que entremos en la cancha me aseguraré de jugar con intensidad”.
Igualmente hay jugadores que no deben estar en la cancha y gozan de demasiados minutos.
No hacen lo suficiente para respaldar la decisión de ponerlos a jugar.
Ante los Pistons este miércoles 19 de marzo (7:30 p.m. TV: FanDuel Sports Network Sun y Radio Mambí), el Heat inicia una estancia de cinco juegos en el Kaseya Center donde en teoría no solo debería romper la mala racha, sino recuperar su buen juego y esperar que regrese Wiggins, quien se perdió el encuentro del lunes por un golpe en una pierna.
Gran parte de esa recuperación pasa porque el equipo tenga de vuelta a su delantero Nikola Jovic, quien sufrió una fractura en el segundo metacarpiano de la mano derecha el 23 de febrero y se espera que esté fuera cuatro semanas.
Su baja ha sido muy sensible y ha provocado un verdadero caos en la rotación.
Y no solo por los 10.7 puntos, 3.9 rebotes, 2.8 asistencias que aporta, sino por su defensa, su ímpetu y su altura.
Pero igualmente, no hay excusas y no hay nada para cambiarlo todo como una victoria y ante un rival directo como Detroit tiene la oportunidad de conseguirla y darle una alegría a su gran afición.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de marzo de 2025, 10:36 a. m..