El Heat aprieta el botón de pánico y entrenador Spoelstra para rescatarlo tiene que cambiar algo ya
El Heat necesitaba un triunfo seguir con vida en su afán de alcanzar un puesto directo a los playoffs, pero cayó, y de qué manera, el martes ante los Raptors en el primero de los dos partidos programados en el Scotiabank Arena de Toronto.
El otro será este jueves 9 (7:30 p.m. TV: FanDuel SN y Radio WQBA 1140 FM en español) de nuevo ante los Raptors.
La derrota condenó al equipo de Miami a disputar oficialmente el torneo de repesca (play-in) por cuarto año consecutivo, siendo esta la mejor de las radiografías de lo que es el quinteto de la Capital del Sol.
El Heat (41-38) se reafirmó en el 10mo puesto de la Conferencia Este y es muy probable que termine ahí porque es poco probable que algo cambie.
Los Raptors (44-35) le pasaron por encima 121-95 y con ello se mantuvieron en el 6to lugar que da derecho a jugar directamente los playoffs, aprovechando la desidia de Miami.
No es que sea un mejor equipo, es que están mejor alineados y juegan con más ganas.
“Todavía existe la posibilidad de que logremos algo especial. No todo el mundo tiene la oportunidad de jugar en la NBA. Cada vez que pisas la cancha deberías hacerlo con espíritu y pasión”, comentó Wiggins, el mejor de Miami con 24 puntos.
“Tenemos que averiguar qué pasó. Ya saben, este es un partido con intensidad de playoffs; hay mucho en juego. Nosotros lo necesitábamos. Ellos también lo necesitaban. Y ellos jugaron con más intensidad. Ellos lo querían más”.
La actitud mostrada por los jugadores del Heat no fue consecuente con lo que se jugaba.
Asusta su falta de combatividad cuando todavía existía un hilo de esperanza al encogerse de hombros y permitiendo que su rival llegara al descanso con 17 puntos de ventaja y que luego se escapara por 27 antes de sacar bandera blanca.
Aunque no todo es culpa de los jugadores. Si se miran ambos quintetos, el Heat tiene equipo para ganarle a los Raptors, pero su rotación es un desastre y eso es totalmente responsabilidad de su entrenador Erik Spoelstra, quien se ha pasado toda la temporada haciendo experimentos.
Las piezas no terminan de encajar y sigue sin dar en la tecla. El equipo en su nuevo sistema se ve desbalanceado, con cuatro escoltas, sin un delantero de poder y con Bam Adebayo como centro.
Lo peor es que su defensa, su antigua identidad, es un desastre y su cultura ha desaparecido.
Simplemente, es muy difícil competir contra equipos como el de Toronto, que le iguala en calidad, pero le supera en altura y envergadura.
Spoelstra quiere morir con la suya y va a morir.
Se niega a poner a Kel’el Ware en el quinteto titular junto a Adebayo y ahora incluso se ha empeñado en traer a Norman Powell del banco.
Lo peor es que no se sabe qué más tiene que pasar para darse cuenta de su error.
Tal vez todo se solucionaría si diera paso a la lógica poniendo de entrada a Tyler Herro, Powell, Wiggins, Adebayo y Ware.
Con una segunda unidad conformada por Davion Mitchell, Pelle Larsson y Jaime Jáquez Jr..
Bam y Ware no solo proporcionan altura y dominio de la pintura, sino que Adebayo puede encargarse de marcar a sus buenos jugadores en defensa y provocar que su rival defienda por dentro, dejando más libres a los tiradores.
No necesita más y como no se apure verá desastrosos resultados.
Le quedan tres juegos a Miami (Raptors, Wizards, Hawks) en los que en vez de rotar, podrían utilizarse como ensayo para el play-in y para los playoffs en caso de clasificar.
“Sigamos avanzando y nos restan tres encuentros en la fase regular. El segundo de ellos es el jueves [contra los Raptors] y luego jugamos contra los Wizards, al que derrotamos en nuestro último partido en casa. Así que sigamos empujando hacia adelante”, apuntó Adebayo.
En el play-in el Heat está obligado a ganar dos partidos si queda en noveno y décimo puestos para avanzar a los playoffs, pero si pierde uno quedaría fuera por primera vez en siete años.
Tal como se ve el equipo hoy eso es muy probable.
El botón de pánico ya está apretarlo y el coach Spoelstra tiene que dejar a un lado su ego y cambiar algo ya.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de abril de 2026 a las 11:58 a. m..