Los Dolphins resucitan con una colosal victoria sobre los Steelers
Increíble. La semana pasada, los Dolphins eran dados por muertos. El domingo resucitaron con una sensacional victoria 30-15 sobre los poderosos Steelers de Pittsburgh, ante 65,351 personas en el Hard Rock Stadium.
El inglés de origen nigeriano Jay Ajayi fue el héroe de la victoria. Anotó dos touchdowns, y con el segundo de ellos -tras una tremenda corrida de 62 yardas- cerró su descomunal faena. Aseguró el triunfo cuando los Steelers (4-2) acababan de anotar un TD y se venían con todo a falta de poco más de un minuto para terminar el partido.
Ajayi corrió para 204 yardas en toda la tarde. Casi cinco veces más de lo que acumuló todo el equipo (51 yardas) en la derrota 30-17 contra los Titans de Tennessee la semana anterior.
El quarterback Ryan Tannehill tuvo su redención. La semana pasada fue derribado seis veces, fue interceptado en dos ocasiones y los aficionados lo abucharon ruidosamente.
El domingo jugaron por primera vez juntos en la temporada regular los cinco titulares en la línea ofensiva que lo protege y Tannehill no fue derribado, no fue interceptado, terminó con el uniforme limpio, acertó 24 de 32 pases para 252 yardas y no tuvo pases para touchdown porque le anularon uno por mala formación de un compañero.
“Contar con la línea ofensiva titular completa cambia el juego”, afirmó Tannehill. “Eso da una tremenda confianza”.
Esa fue la gran diferencia y así lo reconoció también el entrenador de los Dolphins Adam Gase.
“Cuando no te presionan y no te golpean es otra cosa”, afirmó el estratega. “Cuando te protegen, puedes correr el ovoide, tener un ataque sostenido de varias jugadas y agarrar ritmo. Esa es la gran diferencia”.
También la defensiva de los Dolphins respondió a gran altura. La semana pasada había fallado en frenar a los rivales y por tierra había permitido 235 yardas. El domingo limitó a los Steelers a 128 yardas terrestres. Eso tiene un mérito enorme, porque los Steelers se caracterizan por ser un equipo físico que se precia de imponer su juego por tierra.
El quarterback Ben Roethlisberger fue derribado dos veces e interceptado dos, y solo completó 19 de 34 pases para 189 yardas y un touchdown.
“Sufrimos una ruidosa derrota”, afirmó el entrenador de Pittsburgh Mike Tomlin. “No cuidamos el ovoide, no frenamos el acarreo y el calor no es una excusa”.
Ahora, con un récord 2-4 el panorama se ve un poco más alentador para los Dolphins, que mejoraron en todo.
“Cuando jugamos en equipo todo cambia”, sentenció Gase. “Cuando nuestra ofensiva funciona, ayuda a la defensa y viceversa”.
A todo ritmo empezaron a jugar los Dolphins y los Steelers en un marco espectacular en el Hard Rock Stadium, con gran presencia de fanáticos de Pittsburgh agitando las temibles toallas aurinegras.
Un aficionado de los Steelers, al ingresar al estadio y ver tantos seguidores de su equipo exclamó: “Parece que jugamos en casa”.
Los Dolphins abrieron la cuenta con un gol de campo de 30 yardas de Andrew Franks a los 6:26 minutos de iniciado el partido.
La respuesta de los Steelers no se hizo esperar. Luego de que los Dolphins perdieran la oportunidad de recuperar el ovoide al cometer una falta luego de derribar a Roethlisberger, Darrius Heyward-Bey hizo una corrida espectacular de 60 yardas para touchdown.
El equipo visitante se fue por la conversión y Big Ben pasó para Le’Veon Bell para poner arriba 8-3 a Pittsburgh.
Al inicido del segundo periodo, Tannehill dio un formidable pase de 63 yardas, luego de eludir la presión de los Steelers. La acción terminó en un field goal de 33 yardas de Franks para poner la cuenta 8-6. Un penalty por mala formación invalidó el touchdown con que mereció haber terminado este ataque.
A los 9:37 minutos del segundo periodo, Franks puso adelante 9-8 a los Dolphins con un gol de campo de 30 yardas, tras que Reshad Jones interceptara a Big Ben, quien se lesionó y fue reemplazado por Landry Jones. El titular, sin embargo, volvió al partido.
Tannehill condujo un ataque de 71 yardas que fue coronado con un touchdown de una yarda de Damien Williams para que los Dolphins se fueran al descanso con ventaja 16-8.
Tras reanudarse el juego, un intento de field goal de Franks fue bloqueado por los Steelers.
Ajayi anotó un touchdown de una yarda a los 13:21 minutos del tercer periodo y los Dolphins subieron 23-8.
Con pase de 23 yardas de Big Ben a Cobi Hamilton, los Steelers anotaron un touchdown a falta de 1:02 minutos para terminar el partido y pusieron tremendo drama en el final.
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Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2016, 2:08 p. m. with the headline "Los Dolphins resucitan con una colosal victoria sobre los Steelers."