Los Huracanes de Miami soplan fuerte y se colocan a un paso de la temporada perfecta
Así de extraordinaria ha sido la temporada de football de la Universidad de Miami: cuando los Huracanes ganaron su décimo juego la semana pasada —la primera vez que han logrado tantos triunfos en 14 años— casi nadie se asombró.
Cuando ganaron el título de la División Costera incluso antes de poner un pie en el terreno y aniquilaron a Notre Dame 41-8, la noticia fue algo menor en una noche por lo demás impresionante.
Y ahora, mientras los Huracanes se preparan para enfrentarse a Pittsburgh el viernes al mediodía (TV: ABC, ESPN Deportes) en el último juego de la temporada regular en el Heinz Field, tienen la posibilidad de lograr lo que ningún equipo de football de UM ha conseguido en la temporada regular desde el 2002: quedar invictos.
“Es algo muy difícil y muy especial”, dijo el wide receiver Braxton Berrios. “No muchos equipos pueden decir que han tenido una temporada invicta. Es muy, muy difícil de lograr, jugar contra equipos con la misma cantidad de atletas que uno tiene, todas las semanas.
“Estar a un juego de conseguirlo es un testamento a lo duro que hemos trabajado y cuánto hemos aprovechado todo lo que los entrenadores nos enseñaron”.
Sin embargo, quedar invictos será una alegría pasajera —al menos en este momento — porque el juego más importante de la temporada, el partido de campeonato de la Conferencia de la Costa Atlántica contra el equipo que está en tercer lugar, Clemson, los espera el 2 de diciembre a las 8 p.m. en Charlotte, Carolina del Norte.
El “juego más importante”, es decir, si los Huracanes pueden derrotar a Pittsburgh.
Si no pueden, los Huracanes seguramente quedarían fuera de los cuatro primeros lugares de los playoffs.
“Nuestro historial dice que somos perfectos, pero tuvimos oportunidades de perder juegos y hacer jugadas”, expresó el safety Jaquan Johnson. “Eso es en lo que nos fijamos. Estamos concentrados en cómo podemos mejorar cada día”.
Pero los Panthers, que no han calificado para un juego de campeonato, considerarían una victoria el viernes tan satisfactoria como la mejor en los últimos tiempos.
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— Coach Kool (@LetsMeetAtTheQB) November 23, 2017
Los Huracanes son el equipo mejor clasificado que Pittsburgh ha recibido en el Heinz Field en 16 años. ¿Su oponente? Miami, que se clasificó número 1 el 27 de septiembre del 2001, cuando UM ganó 43-21 en su camino a una temporada invicta y su quinto título nacional.
“Todos nuestros muchachos entienden que cualquiera puede derrotar a cualquiera un día”, comentó Pat Narduzzi, coach de Pittsburgh sobre la perspectiva de ganarle a los Huracanes. “Ese es el método que nuestros muchachos han usado en todos los juegos: ‘Podemos ganar’.
“Pienso que ellos creen que podemos ganar”.
Los Huracanes, afirmó Narduzzi, “han probado que son los mejores en la ACC y uno de los mejores cuatro equipos en el país. Pero no les va a caer del cielo. Miami no va a venir a confiarse. Están bien entrenados. Están motivados. Son un grupo con mucha confianza y se han trazado una misión.
“Tienen mucho que perder si no vienen listos para darlo todo”.
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— Jesus Perez (@JPerez3987) November 19, 2017
Los Huracanes, un equipo que con frecuencia depende de impulsos dramáticos viniendo de atrás y puntos anotados en la segunda mitad, esperan arrancar a todo vapor el viernes y mantener ese ritmo todo el juego. Pero el coach Mark Richt señaló esta semana que “todos están haciendo su mejor esfuerzo”.
“Hay buenos equipos, hay buenos jugadores. Algunos equipos ganan partidos cerrados y otros no. Los que no ganan juegos cerrados no son malos equipos. Sólo significa que no hicieron lo que tenían que hacer para ganar”, aseguró Richt.
“Cuando un equipo tiene cierto récord o ranking, todo el mundo piensa que hay mucha diferencia. No es así. El equipo con el que acabamos de jugar [Virginia], Pittsburgh los derrotó 31-14”, agregó.
El viernes después de lo que se espera sea un Día de Acción de Gracias frío, con temperaturas alrededor del punto de congelación, los Huracanes pudieran disfrutar de mejores condiciones del tiempo que en pasado reciente.
El pronóstico indica condiciones secas y temperaturas de entre 40 y 46 grados.
De cualquier manera, los jugadores saben lo que está en juego.
“La temporada no se ha acabado”, dijo el tackle defensivo RJ McIntosh. “Nos queda mucho por hacer. Ser el número 2 es especial. Pero no es donde queremos estar ahora.
“Queremos ser el número 1”.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de noviembre de 2017, 0:32 p. m. with the headline "Los Huracanes de Miami soplan fuerte y se colocan a un paso de la temporada perfecta."