Los Huracanes de Miami listos para cobrar su cuenta pendiente con Clemson
Florida State. Carolina del Norte. Virginia Tech. Notre Dame.
La llamada “lista de objetivos” de la Universidad de Miami, según el defensive end Chad Thomas, comenzó con los cuatro equipos con los que los Huracanes perdieron en el 2016.
Uno por uno, los Huracanes acabaron con ellos: FSU con un touchdown cuando faltaban 6 segundos de juego, UNC con una recuperación milagrosa cuando quedaban 2:11 por jugar; Virginia Tech con una derrota dominante, y Notre Dame con una verdadera paliza.
Pero ahora los Huracanes creen que le deben un favor a un equipo más, cuya victoria, aunque dos temporadas atrás, fue tan humillante que todavía les afecta el alma: Clemson.
“Nunca más nos vamos a sentir tan derrotados”, prometió Thomas esta semana.
“Fue el peor revés en la historia de UM”, reflexionó el wide receiver Braxton Berrios. “No es posible que te derroten de esa manera en casa y que puedas olvidarlo”.
El juego es entre los Huracanes de Miami, que ocupan el lugar 7 (10-1, 7-1 en la Conferencia de la Costa Atlántica y los Clemson Tigers, que ocupan el primer puesto (11-1, 7-1) en el Partido de Campeonato de la ACC, hoy a las 8 de la noche en el Bank of America Stadium.
Hasta el viernes, Clemson era el favorito por 9.5 puntos. Y eso no molesta a los Huracanes, que se alimentan de la falta de respeto y están impulsados por el hecho de que, excepto sus propios fanáticos, creen que pueden derrotar al campeón nacional para dar un salto a los playoffs del football colegial el domingo por la tarde.
Los cuatro primeros equipos avanzan a los playoffs — el número 1 contra el número 4 y el número 2 contra el número 3 en las semifinales, en el Rose Bowl el 1 de enero en Pasadena, California, o en el Sugar Bowl el 1 de enero en Nueva Orleans.
Los ganadores se verán la cara en Atlanta el 8 de enero por el campeonato.
“Vinimos a hacer exactamente lo que debíamos”, dijo Berrios, quien se describió a sí mismo como “un muchacho de Raleigh” quien quería venir a Miami a reflotar el equipo.
“Ese ha sido siempre el sueño y estamos un paso más cerca”.
Pero Clemson, con sede en Carolina del Sur, está a sólo dos horas y media de viaje de Charlotte, así que no importa cuántos fanáticos de los Huracanes se presenten en el estadio —y deben ser varios miles— muy probablemente no puedan acallar a los fanáticos de los Tigers.
Eso es, a menos que los Huracanes puedan desafiar los pronósticos y ganar, como lo hicieron contra los Fighting Irish. No será fácil, sobre todo al no tener en la plantilla a sus dos mejores jugadores ofensivos la semana pasada. Después de perder a su Jugador Más Valioso del 2016, Mark Walton, con una lesión en un tobillo que lo alejó del resto de la temporada el 7 de octubre en FSU, los Huracanes tampoco podrán contar con el destacado tight end Christopher Herndon, quien sufrió una lesión en una rodilla el sábado pasado en Pittsburgh, y al wide receiver Ahmmon Richards, con una lesión en una rodilla el miércoles.
Mark Richt, entrenador de UM, dijo hace unos días que no le interesa “lo que motiva a alguien”.
“Cualquier motivación para ganar un juego es algo positivo”, dijo Richt. “Así que si están pensando en la posibilidad de los playoffs o sencillamente piensan en ser el primer equipo en ganar el Campeonato de la ACC en la Universidad de Miami, o quieren que su familia se sienta orgullosa … eso es excelente. … Hemos aceptado el momento, hemos aceptado la importancia del juego. Estamos entusiasmados y eso es bueno.
“Todo lo que puedo pedirles es que echen mano a todo su espíritu competitivo. Que lo den todo, y entonces veremos qué pasa”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2017, 6:39 p. m. with the headline "Los Huracanes de Miami listos para cobrar su cuenta pendiente con Clemson."