A los Dolphins se le acabaron las excusas después de las cinco derrotas consecutivas
Después de la inesperada derrota ante los Jaguars en Londres, la situación de los Dolphins es desesperada, incluso ya muchos vaticinan que se quedarán fuera de los playoffs.
El equipo de Miami tuvo un final horroroso en la derrota del domingo 23-20 ante Jacksonville en el estadio del Tottenham con la cual se quedaron con balance de 1-5, tras cosechar su quinto revés de forma consecutiva y bajar el último puesto de su división.
Para llegar a la postemporada los Dolphins tendrían que ganar prácticamente los 11 juegos que le quedan. El primero será el próximo domingo (1 p.m.) en el Hard Rock Stadium ante los Falcons (2-3).
Para este encuentro la escuadra de Miami tiene en duda a los estelares cornerback Xavien Howard y Byron Jones, además de DeVante Parker, su mejor wide receiver.
Se espera que el quarterback Tua Tagovailoa continúe mejorando de sus costillas y muestre un mejor desempeño. Ante los Jaguars no estuvo mal, pero se esperaba mucho más de él para ganar el juego.
Tua acertó en 33 de sus 47 pases y consiguió avanzar 329 yardas con dos touchdown y una intercepción. Superó incluso al estelar novato de Jacksonville, Trevor Lawrence, quien completó 25 de sus 41 pases, para 319 yardas y un solo 1 TD; pero este se llevó el triunfo.
Si bien es sensato señalar a algunos jugadores por los fallos cometidos, esta derrota tienen que apuntársela a los entrenadores por sus graves errores, principalmente al final del encuentro.
La mala selección de jugadas a la ofensiva dice a las claras que el trío de coach (el dúo ofensivo, más el de quarterback) no funciona. El ir por la cuarta y una, con Malcolm Brown, fue suicida, sobre todo porque Tua no estaba disponible para correr y no tenían una jugada segura para avanzar.
Luego la defensiva fue sorprendida con un pase de nueve yardas de Lawrence a falta de cinco segundos cuando los Dolphins estaban esperando un “Hail Mary”. Luego con un segundo, Matthew Wright anotó un field goal de 53 yardas para ganar el juego.
El propio Flores reconoció que su cuerpo técnico no estuvo acertado, pero hasta ahí. Nada de cambiar y a seguir trabajando.
“Los errores que cometemos, y que hemos cometido, nos han costado”, dijo Fores. “Tenemos que intentar limitar esos errores como jugadores y entrenadores. Hay un pequeño margen de error y ahora estamos en el lado equivocado“.
Tua tiene que seguir progresando, pero igualmente necesita que le llamen la jugada correcta sobre todo por el pobre juego terrestre del equipo. No puede ser que el equipo, ganando 20-17 a poco del final, le entregue la pelota al rival para que la línea defensiva, que está muy lejos del nivel ofrecido el pasado año, le gane el partido.
Tal vez sea pronto para hablar de renovación, pero si Flores no cambia las cosas de su cuerpo técnico este proyecto peligra y el propietario Stephen Ross se vea obligado a sustituir desde el gerente general Chris Grier hasta a mismo Tua, pasando por el entrenador.
Miami ha tenido los primeros picks del draft, ha escogido a su quarterback y ha tenido más dinero que nadie para contratar. No hay excusa.
Se dice que son pequeños detalles lo que afecta al equipo como la concentración en el momento clave, pero lo cierto es que son muchos y aunque en la NFL es muy difícil ganar y todos compiten, esto no es la escuela y se ha tenido paciencia para formar un equipo competitivo que pueda ganar con holgura y no que esté sufriendo un juego sí y otro también.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2021, 2:13 p. m..