Super Bowl LX: Patriots vs. Seahawks, dos historias de superación en un encuentro revancha
Cuando los Patriots de New England derrotaron 33-27 a los Dolphins en el segundo juego de la pasada temporada, el 14 de septiembre en el Hard Rock Stadium, todo el mundo juzgó a la escuadra de Miami por dejarse ganar por uno de los peores equipos de la anterior campaña.
Parecía que los críticos llevaban razón porque los Patriots venían de una nefasta temporada (4-13) y habían perdido el primer encuentro ante los Raiders de Las Vegas, con quien compartieron el penúltimo lugar de la NFL en 2024, pero qué lejos estaban de la realidad.
A partir de entonces, el club de New England solo perdió dos juegos más, contra los Steelers de Pittsburh y los Buffalo Bills, y terminaron con el mejor récord de la Conferencia Americana con marca de 14-3.
Con esa labor voltearon completamente su situación en apenas una temporada, lo cual pareciera ser un verdadero milagro para los seis veces campeones de la NFL, que hicieron historia en la etapa con Tom Brady y Bill Belichick.
Sin embargo, todo ha sido debido al gran trabajo realizado por la franquicia, después de un 2024 para el olvido, que comenzó por el propietario Robert Kraft y el general manager Eliot Wolf y finalizó con el entrenador Mike Vrabel y el quarterback Drake Maye.
Wolf, tras cuatro años ascendiendo en la franquicia de New England y su posterior nombramiento al frente de la gerencia, trajo a Vrabel como técnico y acertó de lleno, pues este cambió completamente al equipo y lo ha llevado al Super Bowl.
También eligieron en el Draft 2024 al quarteback Maye en la tercera selección y de nuevo dieron en el blanco.
El jugador de segundo año ha tenido una temporada sensacional con solo tres reveses.
Completó 4,394 yardas, con un 72 por ciento en efectividad en sus pases, 31 touchdowns y ocho intercepciones en 17 juegos.
En 2024, Maye comenzó como suplente y terminó con 2,276 yardas, 66.6 por ciento en efectividad en sus pases,15 touchdowns y 10 intercepciones en 13 partidos.
Maye llevó a los Patriots a ganar los tres juegos de playoffs.
En la serie de comodines su equipo se impuso a los Chargers de Los Angeles en su debut en postemporada.
En la ronda divisional dejaron atrás a los Texans de Houston y por el campeonato de la AFC superaron a los Broncos de Denver, que les permitió avanzar al Super Bowl contra los Seahawks de Seattle.
Los Seahawks, campeones del Super Bowl 2013, es otro club que regresa a la gran fiesta, en la que ambos equipos suman 16 apariciones, aunque la historia del equipo de Seattle es muy diferente.
Su propietaria Jody Allen confió en John Schneider, otro producto de los Seahawks, que ascendió a gerente general en 2024 para cambiar el equipo.
Schneider contrató ese año al entrenador Mike Macdonald y luego en 2025 al veterano quarterback Sam Darnold, luego de su paso por los Jets de New York, Panthers de Carolina, 49ers de San Francisco y Vikings de Minnesota.
Darnold guió a los Seahawks a un récord de 14-3, ganó la Conferencia Nacional y consiguió el boleto al Super Bowl LX.
En esta temporada acumuló 4,048 yardas, tuvo un 67.7 por ciento en efectividad en sus pases, 25 touchdowns y 14 intercepciones en 17 juegos.
El enfrentamiento Seahawks-Patriots el domingo 8 de febrero (6:30 p.m.), en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California, será un partido revancha.
Los Patriots ya derrotaron 28-24 a los Seahawks en el Super Bowl XLIX el 1 de febrero de 2015, en un dramático final.
Para este encuentro del domingo no hay favorito.
El club de New England llega a su primer Super Bowl posterior a la era Brady.
El artista principal del medio tiempo será el cantante boricua Bad Bunny.
De modo que la mesa está servida para el evento más visto del año, cuyos anuncios valdrán unos $8 millones y donde el duelo Maye-Darnold se antoja antológico.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2026, 2:31 p. m..