Guardaespaldas de los Dolphins meten miedo
La línea ofensiva, que tantos dolores de cabeza le ha dado a los Dolphins en el pasado, puede convertirse en uno de los argumentos para tener esperanzas en la próxima campaña del equipo de Miami en la NFL.
Tras concluir el jueves la primera semana de entrenamiento organizado, con la participación de veteranos y novatos, quedó la sensación que esta vez Ryan Tannehill estará bien protegido y no tendrá ese dudoso récord de ser el quarterback más derribado de la liga con 144 caídas (45, 46, 58 y 35, del 2015 al 2012 cuando jugó su primer año) en las cuatro últimas temporadas.
“Es mejor que funcionemos bien”, comentó Mike Pouncey, el único jugador que quedó en la línea ofensiva de los Dolphins luego del escándalo que se desató con el caso de Richie Incognito en el 2013. “Hemos gastado un montón de plata en la línea ofensiva, y ya es hora de responder”.
En efecto, en el 2014, los Dolphins le extendieron un contrato de $47 millones a Branden Albert. Al año siguiente, Pouncey firmó por $44.8 millones; luego del draft 2016, Laremy Tunsil acordó con el club por $12.45 millones. Ja’Wuan James aceptó $8.4 millones el 2014.
Además de millonarios, los cuatro jugadores tienen en común que fueron elegidos en primera ronda en el draft de la NFL.
“Nunca hubiese creido que iba a jugar en una línea ofensiva con cuatro jugadores seleccionados en primera ronda”, confesó Pouncey. “Tenemos mucho talento y sumado a ello hay muchas esperanzas en el nuevo entrenador de la línea ofensiva Chris Foerster. Nos ha demostrado en las prácticas que es un tipo fenomenal”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2016, 7:25 p. m. with the headline "Guardaespaldas de los Dolphins meten miedo."