Los Dolphins con una carta bajo la manga para decisivo juego ante Buffalo. Se mantiene suspenso con los lesionados
De’Von Achane se convierte en el Plan B de los Dolphins (11-5) en caso que sus ases de la ofensiva, Raheen Mostert y Jaylen Waddle, no puedan jugar o estén limitados para el partido decisivo contra los Buffalo Bills (10-6), la noche del domingo en el Hard Rock Stadium en Miami.
Achane, quien también se encuentra en el reporte semanal de lesionados de los Dolphins por problemas en el pie y las costillas, aseguró que sus dolencias no son serias y que jugará el domingo.
En la cuarta fecha, el 1 de octubre pasado, cuando los Dolphins cayeron 48-20 de visitantes contra los Bills, Achane fue la figura de los surfloridanos con dos touchdowns, 101 yardas acarreadas y 19 por aire.
La fecha anterior, en la estrepitosa caída 56-19 de los Dolphins contra los Ravens en Baltimore, el running back también tuvo una actuación estelar con 107 yardas corridas.
“Sabemos lo que somos capaces de hacer en conjunto”, expresó Achane.
“Cuando estamos encendidos no creo que puedan pararnos. Me siento muy bien acerca de mis posibilidades”.
Los Dolphins atraviesan por un momento dramático y se jugarán virtualmente la temporada el domingo.
Si ganan a los Bills asegurarán el titulo de la división Este y el segundo lugar en la Conferencia Americana de la NFL. Eso les dará derecho a jugar en casa sus dos primeros partidos de playoffs, siempre y cuando ganen el primero.
Si pierden contra Buffalo terminarán en segundo lugar en el Este y el campeón de la división serán los Bills que disputarán en casa su primer partido de postemporada.
Los Dolphins en ese caso viajarán a Kansas City para enfrentar a los Chiefs, campeones defensores del Super Bowl.
Lo que hace más severa las cosas es que si los Bills caen el domingo pueden quedar eliminados de los playoffs, en cambio los Dolphins aseguraron un lugar en la postemporada hace dos semanas con el impresionante triunfo sobre los Cowboys de Dallas.
Mientras que el equipo de Miami puso 15 jugadores en el reporte de lesionados de esta semana, los Bills solo colocaron a cinco. Esto da una idea de la situación de salud en ambos clubes.
Lo más preocupante es que nueve jugadores de la ofensiva de los Dolphins se encuentran en esa lista además de Mostert, Waddle y Tyreek Hill que no entrenaron el jueves.
Hill no lo hizo debido a una lesión en el tobillo y porque tuvo un permiso especial pues su mansión de $7 millones en el sur de la Florida fue arrasada por las llamas el jueves.
Este viernes Hill regresó al entrenamiento con el equipo, aunque el entrenador Mike McDaniel mantuvo el suspenso sobre sus lesionados.
Achane se entrena de manera limitada, lo mismo que integrantes de la ofensiva como el left tackle Terron Armstead (rodilla, tobillo, espalda), los offensive lineman Lester Cotton (cadera) y Liam Eichenberg (pantorrilla, tobillo), el right guard Robert Hunt (tendón de la corva) y el right tackle Austin Jackson (músculo).
“Es cierto que tenemos muchos lesionados pero sabemos que hay la profundidad como para que cualquiera pueda ser reemplazado”, afirmó Achane.
“No es muy complicado porque practicamos juntos todos los días y en la décimooctava semana de la campaña ya sentimos quienes van a jugar el domingo. No es tan malo”.
El coordinador ofensivo de los Dolphins, Frank Smith adelantó que no habrá cambios en el sistema en caso que Mostert y Waddle no puedan jugar.
“Ningún ajuste será drástico”, prometió Smith.
“Llegarán algunas variables, moveremos a los muchachos en diferentes lugares, pero no vamos a cambiar nuestra ofensiva. Quizás Hill vaya para otro lado, cambiaremos algo, son cosas que iremos definiendo”.
Pese a todos estos inconvenientes existe optimismo entre los jugadores, piensan en todo lo que está en juego y en el hecho de jugar en horario estelar. Todo eso se convierte en un incentivo especial para cerrar la temporada regular por todo lo alto.
“Definitivamente podemos lograr nuestro objetivo”, expresó Hunt.
“Estoy con los Dolphins hace cuatro años y solo una vez de cuatro he ganado a los Bills. Por lo tanto es una nueva razón para derrotarlos y disfrutar de una gran noche”.
Los Dolphins tienen el orgullo herido luego de la caída en Baltimore y sienten la necesidad de rehabilitarse.
“Estamos hambrientos por tomarnos el desquite”, comentó el linebacker Andrew van Ginkel.
“Venimos de una derrota difícil, por eso mismo estamos motivados, sabemos de lo que somos capaces y tenemos un grupo de muchachos deseosos de sacarse ese amargo sabor de la boca. Vamos a tener un gran partido y sabemos todo lo que está en juego. Vamos a salir con toda la fuerza el domingo”.