¿Qué le falta a los Dolphins para avanzar como equipo? Un poco de dureza e intimidación ayudaría en la receta
Hubo un momento -en realidad fue una serie de jugadas- en la derrota del jueves por la noche ante los Packers de Green Bay que aclara el principal problema de los Dolphins.
En ese demoledor revés 30-17 ante unos Packers que parecen encaminados a los playoffs (9-3), el equipo de Miami tuvo un pequeño margen para meterse en el partido que no supo aprovechar.
Los Dolphins (5-7) perdían por 16 puntos con un poco más de 10 minutos para el final del último cuarto cuando el ataque llegó a la yarda 1 y tuvo tres oportunidades de anotar un touchdown que hubiera cerrado el marcador.
El problema es que este equipo y todos los de la era de Mike McDaniel es que golpean como un peso pluma.
“Si hubiéramos conseguimos esa anotación y hubiéramos ido por otra era un partido para cualquiera’’, expresó el left tackle Terron Armstead al referirse a la serie donde De’Von Achane ganó 8 yardas en una carrera por el lado izquierdo que situó al club en la yarda 1.
Miami intentó anotar con una carrera por el lado derecho de Achane que no ganó yardas.
En el tercer intento, un pase al tight end Jonnu Smith fue interrumpido por el cornerback de los Packers Keisean Nixon, que leyó la jugada en todo momento.
Y luego, en el cuarto down, el fullback Alec Ingold se resbaló en una jugada de pase en la que él era el objetivo principal y el linebacker de los Packers Quay Walker consiguió derribar al quarterback Tua Tagovailoa mientras intentaba encontrar otro jugador, lo que puso fin a la serie.
“Esa jugada, esa serie, fue probablemente la más dura. Tuvimos oportunidades. Más de una’’, declaró Armstead.
“Solo tenemos que enchufarnos. Encontrar la manera de llegar a la zona de anotación. Correr, pasar, no importa’’.
Fue esa estrategia de juego mostrada por los Dolphins en la yarda 1 lo que nos lleva al corazón de los problemas de esta franquicia donde destaca el hecho de que el equipo cede a la presión como se ha visto en muchas de las duras derrotas contra rivales de alto calibre.
Un tema recurrente en la era McDaniel
Cuando tu equipo no puede avanzar una yarda para anotar un touchdown que pudo haber cambiado el destino del partido que luego finalizó en una paliza como la del jueves, hay pruebas de que tu club es blando.
Y cuando esto sigue siendo un tema recurrente durante tres temporadas ya es una cuestión fundamental que afecta a todo, desde la fuerza y el acondicionamiento, la construcción de la nómina, a la mentalidad del entrenador.
“Las narrativas van a ser como son. Nos enorgullecemos de ser físicos en la delantera. He sido un jugador físico durante 12 años, pero las narrativas van a estar siempre ahí. Nos quedamos cortos contra los Packers’’, aseguró Armstead.
“Depende de nosotros lidiar con esto y tenemos que responder a todas las preguntas’’.
La respuesta adecuada es una reconstrucción completa, una revisión de las trenches (donde se lleva a cabo la mayor parte del bloqueo y la actividad física) porque lo que hemos visto esta temporada, y la anterior, y la anterior no es lo suficientemente bueno.
Las carreras por la zona exterior, que convirtieron a Miami en el segundo mejor ataque de la NFL la campaña pasada, han desaparecido.
El juego terrestre se ha estancado en las últimas cuatro semanas teniendo en cuenta que los Dolphins exhiben un triste promedio de 2,94 yardas por acarreo en ese período, lo que coincide o no con la lesión de rodilla que Austin Jackson, el right tackle titular del equipo, sufrió en la derrota de Miami 30-27 ante Buffalo.
“Tratar de correr desde el principio del juego y con frecuencia es algo de lo que nos enorgullecemos, pero cuando solo tienes carreras limitadas es difícil establecer ese tipo de juego’’, comentó el tailback Raheem Mostert.
“Contra Green Bay solo estábamos jugando a recuperar terreno’’.
Si a eso le añadimos que Liam Eichenberg, Robert Jones e Isaiah Wynn son agentes libres inminentes, el salario de $14,3 millones de Armstead en 2025 lo pone en la zona de peligro de ser cortado, a pesar de que esta ha sido una de las mejores temporadas del jugador de 33 años.
Cambios en la defensa
Pero no es solo la línea ofensiva la que debe abordarse.
El frente defensivo también tiene que ser examinado considerando que Miami está recibiendo muy poca presión de los edge rushers la mayor parte de la temporada.
Tampoco ayuda que Emmanuel Ogbah, Calais Campbell, Benito Jones y Da’shawn Hand sean agentes libres, y que Jaelan Phillips y Bradley Chubb sufran graves lesiones de rodilla.
La conclusión es que hay que reconstruir todo el line scrimmage (línea de ataque) de Miami.
A pesar de la creciente obsesión de la NFL con el Fantasy y las apuestas, los partidos de football se ganan y se pierden en las trenches, especialmente en los partidos de diciembre y en la postemporada.
Y ese resultó ser el momento donde los Dolphins se tambalean como una marsopa fuera del agua.
La defensa de Miami atacó muy poco al quarterback de los Packers, Jordan Love -cuatro presiones y ningún derribo - y ese ha sido un tema constante esta temporada.
Miami ha registrado 21 sacks en 12 partidos esta campaña.
Solo tres equipos tienen menos y todos ellos juegan su 12º juego el domingo.
Los Dolphins lucharon para contener el ataque de Green Bay que ganó 102 yardas por tierra en la primera mitad.
Los Packers se convirtieron en el séptimo equipo que corre para más de 100 yardas contra Miami, que permite 107,5 yardas de carrera por partido y 4,36 por acarreo, que lo ubica el puesto 16 en la NFL.
“Algo así no puede suceder’’, explicó Mostert sobre los fallos para anotar de su equipo.
“Tienes que entrar en la zona de anotación de cualquier manera. No importa lo que se pite, tienes que llegar allí’’.
Y es por eso que esta temporada baja tiene que consistir en encontrar la manera de pasar de ser intimidados a ser los que intimidan.
De lo contrario tendremos más de lo mismo por parte de Miami cuando llegue el momento de ponerse físicos.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2024, 4:31 p. m..