Miami Dolphins

Las críticas reemplazan a la esperanza en los Dolphins, que están a punto de completar 25 años de frustraciones

El cornerback de los Texans Derek Stingley Jr. (der.) trata de quitarle el balón al wide receiver de los Dolphins de Miami Tyreek Hill, en el partido celebrado el 15 de diciembre de 2024 en Houston.
El cornerback de los Texans Derek Stingley Jr. (der.) trata de quitarle el balón al wide receiver de los Dolphins de Miami Tyreek Hill, en el partido celebrado el 15 de diciembre de 2024 en Houston. adiaz@miamiherald.com

La última vez que los Dolphins ganaron un partido en la postemporada fue contra los Colts de Indianápolis 23-17, el 30 de diciembre del 2000.

El próximo 5 de enero del 2025, el escuadrón de Miami cerrará la campaña regular 2024 en el MetLife Stadium en Nueva Jersey contra los Jets de Nueva York.

De acuerdo a la NFL, los Dolphins (6-8) tienen solo el 6 por ciento de posibilidades de llegar a los playoffs a falta de tres partidos para completar el calendario regular.

Por lo tanto, todo indica que ni siquiera habrá la oportunidad de jugar en la postemporada.

“Se suponía que este debía ser nuestro año”, exclamó el wide receiver Tyreek Hill luego de la derrota 20-12 sufrida contra los Texans en Houston el domingo pasado que los conectó con el respirador artificial.

El propio entrenador de los Dolphins Mike McDaniel criticó la falta de un juego complementario en la caída contra los Texans y la ineficacia ofensiva.

“Tuvimos un gran progreso en la defensiva”, analizó McDaniel.

“Por otro lado, veníamos de cuatro partidos sin perder el ovoide en ataque y el domingo lo perdimos cuatro veces en un solo partido”.

McDaniel agregó que cada uno de los integrantes del equipo debe asumir su responsabilidad.

“Hemos desperdiciado la gran actuación de la defensiva”, agregó el estratega.

“La ofensiva también debe producir de acuerdo a las expectativas de nuestros aficionados y del club para alcanzar nuestras metas”.

Los Dolphins jugarán contra los 49ers de San Francisco (6-8) su último encuentro de la presente temporada en el Hard Rock Stadium, el domingo. Luego visitarán a los Browns de Cleveland (3-11) y a los Jets (4-10).

Dependientes de otros resultados

Deberá ocurrir un terremoto para que los surfloridanos se metan en los playoffs por sexta vez en el presente siglo. Los Dolphins necesitaban al menos 10 victorias para estar en control de su destino.

La caída en Houston los hace depender de otros resultados.

“Obviamente las cosas se salieron de nuestras manos”, comentó el defensive tackle Zach Sieler.

“Esa es nuestra situación ahora y debemos salir a ganar todo lo que nos queda”.

Los próximos tres compromisos de los Dolphins serán contra equipos que tienen récord perdedor, lo cual permite pensar que salir airosos en esas tres batallas restantes está entre los cálculos y con un récord 9-8 esperar el milagro.

Mientras, las baterías de los críticos se enfilan hacia el gerente general de los Dolphins Chris Grier.

El alto ejecutivo es cuestionado debido a que el equipo no tiene la suficiente profundidad como para afrontar las lesiones que siempre su producen en esta parte de la temporada.

Por ejemplo, la línea ofensiva de los miamenses no contó el domingo con figuras clave como Terron Armstead (rodilla) y Kendall Lamm (espalda) y a ellos se suma la ausencia del tackle Austin Jackson desde el segundo partido de la campaña.

Como consecuencia de ello los Dolphins, que la temporada pasada fueron el mejor equipo en ataque terrestre, ahora se encuentran en el puesto 31 en ese departamento.

Mirada crítica a Tua

También muchos miran ahora de una manera más crítica a Tua Tagovailoa y demandan que el quarterback esté a la altura de su salario, que es de $53.1 millones al año por cuatro temporadas.

El contrato estipula que $167 millones están garantizados. Se trata de la mayor cifra pagada por Miami en su historia por un jugador.

El domingo pasado, Tua perdió el ovoide cuatro veces y eso se tradujo en 10 puntos en contra.

Es cierto que no todo fue responsabilidad suya porque en el último ataque su pase a Hill fue preciso y el defensor contrario le arrancó el ovoide de las manos al wide receiver.

De todas maneras, Tua deja mucho que desear y no lleva al equipo más allá de cierto límite.

“Los cuatro turnovers fueron mi culpa”, aseguró Tua.

“Debo jugar mejor, especialmente en las situaciones clave. Estoy muy decepcionado por la forma como jugué contra los Texans. Así no se gana en la NFL. Debo mejorar en todos los aspectos”.

La impresión es que si no hay mejoras en los Dolphins en todos los niveles, desde los ejecutivos, entrenadores y jugadores, el equipo seguirá a la deriva. Un solo triunfo en playoffs en 25 años es todo lo que ha podido dar el club de Miami en el siglo que vivimos.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de diciembre de 2024, 5:29 p. m..

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