Miami Dolphins

Tiene una carrera como una montaña rusa en la NFL. ¿Qué esperan los Dolphins de este joven quarterback?

El linebacker de los Dolphins Bradley Chubb (2) derriba al quarterback de los Jets de Nueva York Zach Wilson, en el partido celebrado el 17 de diciembre de 2023 en el Hard Rock Stadium en Miami Gardens.
El linebacker de los Dolphins Bradley Chubb (2) derriba al quarterback de los Jets de Nueva York Zach Wilson, en el partido celebrado el 17 de diciembre de 2023 en el Hard Rock Stadium en Miami Gardens. adiaz@miamiherald.com

Haber contratado a un quarterback como Zach Wilson, con una carrera como una montaña rusa, para ser suplente de Tua Tagovailoa, abrió la compuertas de las críticas contra los Dolphins.

El 17 de marzo pasado la franquicia de Miami acordó con Wilson por un año y seis millones de dólares, más cuatro en incentivos, una apuesta impredecible.

De inmediato saltaron las alarmas, pues luego de una brillante carrera universitaria, el jugador de 25 años viene de fracasar con los Jets de Nueva York y los Broncos de Denver.

El entrenador de los Dolphins de inmediato saltó en defensa del jugador nacido en Utah.

“Muy poca gente sabe lo que significa ser elegido en los primeros puestos del draft en la ciudad de Nueva York”, argumentó Mike McDaniel.

“Y ver su determinación, cómo digirió la situación, es impresionante”.

La gran ilusión

El 2021, Wilson fue seleccionado por los Jets en el segundo turno total del draft de la NFL.

En la Gran Manzana existía la confianza que este prospecto se convertiría en el conductor que con tanto afán buscan para el equipo.

Los Jets no entraron en pequeñeces. Le dieron al novato un contrato por cuatro años valorizado en $35.15 millones totalmente garantizados, con un bono de $22.9 millones al momento de firmar y una opción por el quinto año.

La decepción de los Jets con Wilson fue casi de inmediato. Fue ubicado en el último lugar entre 29 quarterbaks. Y lo peor de todo fue que las estadísticas revelaron que la ofensiva del escuadrón de Nueva York rendía mejor cuando Wilson estaba en la banca.

La maldición

Le tuvieron paciencia dos años, pero antes de entrar a la tercera temporada los Jets contrataron a Aaron Rodgers y Wilson fue nombrado su suplente. Se pensaba que aquello iba llenar lo que le había faltado a Wilson: la experiencia de un quarterback exitoso y experimentado que lo ayudara a crecer en la NFL.

Las cosas no salieron como todos esperaban. Parecía una cosas de brujos, como si una maldición se hubiera incrustado en los Jets y torpedeara los pasos que daba la franquicia.

En su primera acción con su nuevo club, Rodgers sufrió una lesión que lo dejó fuera de la temporada. Lo reemplazó Wilson, quien llevó a su equipo a la victoria sobre los Buffalo Bills y de inmediato lo nombraron como titular.

Tuvo una actuación espectacular contra los Chiefs de Kansas City y llevó a empatar a su equipo luego de estar abajo 17-0. Perdió el ovoide, sin embargo, en el cuarto periodo y los Chiefs ganaron 23-20.

Acto seguido, Wilson condujo a su equipo a tres victorias consecutivas. Luego vinieron tres opacas actuaciones y en la derrota 32-6 contra los Buffalo Bills, en la fecha 11, fue sentado en el tercer cuarto.

En la fecha 15 volvió a ser titular, esa vez contra los Dolphins, y en el segundo cuarto sufrió una conmoción cerebral. No volvió más a jugar con Nueva York.

El 2024, los Jets decidieron canjearlo a los Broncos. Fue el tercer quarterback y no jugó ningún partido durante el año.

En sus tres años en la NFL, Wilson jugó 34 partidos, completó 566 de 993 pases para 23 touchdowns y 25 intercepciones.

Práctica con los Jaguars

El entrenador de los Jaguars de Jacksonville, Liam Coen, confirmó que harán prácticas conjuntos con los Dolphins, en Miami, antes del partido de pretemporada entre ambos escuadrones, a fines de agosto en el Hard Rock Stadium.

Aún no se define si los Dolphins sontendrán entenamientos conjuntos previo a sus visitas a los Lions de Detroit y los Bears de Chicago. En la pretemporada pasada, los surfloridanos hicieron prácticas conjuntas antes de enfrentar a su tres rivales: los Falcons de Atlanta, los Commanders de Washington y los Buccaneers de Tampa Bay.

Buena química

“Tienes que ver la química del equipo”, exclamó el linebacker Chop Robinson.

“Todos apuntamos al mismo objetivo. Todos queremos ganar. La única manera de hacerlo es estar juntos, por lo tanto nuestra química es mejor que el año anterior”.

El 2024 fue para el olvido en los Dolphins (8-9) y las cosas tuvieron su explicación cuando en el último partido de la campaña, el capitán Tyreek Hill se negó a jugar en el cuarto periodo y saltaron una serie de protestas en el vestuario por la indisciplina y la permisividad de McDaniel.

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