McDaniel no teme a su despido y se enfoca en un partido milagroso de los Dolphins ante Buffalo Bills
El entrenador de los Dolphins (0-2) Mike McDaniel afirmó que no piensa en la seguridad de su trabajo, luego de la segunda caída consecutiva de los Dolphins en el inicio de la temporada de la NFL.
En un choque electrizante, lleno de altibajos, el equipo de Miami perdió 33-27 contra los Patriots de Nueva Inglaterra, la tarde del domingo en el Hard Rock Stadium.
Durante el partido, una avioneta contratada por fanáticos descontentos con la marcha de los Dolphins mostraba una pancarta que pedía la renuncia de McDaniel y del gerente general Chris Grier.
“Si me preocupo por mi seguridad laboral, no podré hacer mi trabajo”, comentó el entrenador. “Nunca me sentí con derecho a este puesto, y es muy importante para mí ocupar todo mi tiempo en hacer mi trabajo”.
McDaniel agregó que solo piensa en su equipo y en los Buffalo Bills, a quienes visitarán la noche del jueves.
Una montaña rusa
Los Dolphins 2025 son impredecibles. En su debut la semana pasada perdieron 33-8 contra los Colts en Indianápolis, en lo que el propio McDaniel calificó como una “experiencia miserable”.
Mejoraron mucho contra los Patriots, pero dio la impresión que ellos mismos se mataron.
Por el lado positivo, el quarterback Tua Tagovailoa completó 26 de 32 pases, para 315 yardas, dos touchdowns una intercepción y fue cinco veces derribado.
Los mejores de los Dolphins fueron De’Von Achane con 92 yardas por aire y un touchdown y 30 por tierra; Tyreek Hill con 109 yardas ganadas y Jaylen Waddle con 68 yardas y un touchdown.
En el primer pase del partido del domingo, Tua fue interceptado. Felizmente la defensiva de los Patriots cometió una penalidad y la intercepción fue anulada.
A falta de 2:21 minutos para terminar el choque, Tua fue interceptado y esa vez sí fue válido.
Apenas iniciado el encuentro, los Dolphins quedaron abajo 0-12 con touchdowns de Mack Hollins y Kayshon Boutte. El kicker Andy Borregales falló los dos puntos extras.
Waddle descontó para los locales, y Borregales aumentó 15-7 para los Patriots con un gol de campo de 22 yardas. Gracias al touchdown de Achane se fueron al descanso 15-14.
El equipo de Miami pasó adelante 20-15 con field goals de 40 y 44 yardas de Riley Patterson. El quarterback visitante Drake Maye devolvió la delantera a los suyos 23-20 con una corrida de seis yardas y una conversión de Rhamondre Stevenson.
Luego se produjeron dos jugadas espectaculares: Malik Washington retornó 74 yardas para touchdown un punt y en la acción siguiente, Antonio Gibson devolvió el favor con el retorno de 90 yardas para TD y puso la cuenta 30-27 a favor de lo Patriots.
A 1:53 minutos para el final del partido, Borregales acertó desde 53 yardas para sellar el marcador 33-27.
“No debemos ser interceptados”, se lamentó McDaniel.
“Tampoco debemos esperar hasta el segundo tiempo para que nuestra defensa pare a la ofensiva rival. No podemos tener una jugada monumental en los equipos especiales y de inmediato permitir que nos hagan una igual. Nos quedamos cortos”.
Para colmo, fallas en la comunicación
El partido se perdió en los detalles. Incluso hubo problemas en el sistema de comunicación en los momentos cruciales del partido y Tua no pudo escuchar las órdenes que le impartía McDaniel.
“Me siento muy frustrado”, expresó el entrenador.
“Con el partido en la línea, no pudimos hacer las sustituciones y dar las indicaciones de manera fluida. Esa es mi responsabilidad porque debo asegurarme que todo este planchado y no ser víctima de lo mismo otra vez, porque esto no es aceptable”.
Incluso, los Dolphins fueron penalizados con cinco yardas porque demoraron en reanudar la jugada: no podían comunicarse y esas yardas eran fundamentales.
“De esas comunicaciones depende el personal que vamos a usar y lo que vamos a hacer”, explicó Tua.
“Depende si se escoge una acción que tengo registrada en la muñequera o es algo que me van a indicar por los audífonos. Son un montón de cosas que juegan un papel clave”.
McDaniel agregó que lamentablemente el mal gusto en la boca todavía queda.
“Tenemos otra oportunidad el jueves contra un oponente al que no le interesan nuestros problemas”, advirtió el estratega. “En un par de días debemos hacer las cosas bien y tratar de reaccionar”.
La superación de lo Dolphins fue evidente el domingo, pero todavía se cometen errores que se pagan muy caro en la NFL. Por momentos la ofensiva del equipo fue fluida, imparable, pero en los tramos decisivos faltó el golpe del nocaut.
Era importante ganar a los Patriots, ahora la situación se pone cuesta arriba y los Dolphins tendrán que nadar contra la corriente.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2025, 1:19 p. m..