Los Dolphins se quedan cortos ante su gran verdugo, pero mejoran su juego y levantan un moderado optimismo
Los Dolphins hicieron su mayor esfuerzo por ganar, pero un par de acciones dieron al traste con esas aspiraciones y cayeron 31-21 ante Buffalo Bills, el jueves en el Thursday Night Football en el Highmark Stadium, en Orchard Park, Nueva York.
La verdad es que el equipo de Miami mejoró su juego significativamente y no mereció perder, pese a enfrentar a uno de los grandes favoritos de la NFL que al final extendió su paso perfecto a 3-0.
Ahora los Dolphins tienen tres derrotas consecutivas en este inicio de campaña, en el peor arranque desde que el entrenador Mike McDaniel llegó al equipo y alejó sus opciones de alcanzar los playoffs.
El club sudfloridano ha comenzado una temporada con 0-3 solo ocho veces en sus 60 años de historia, la más reciente en 2019, y ni una sola vez se ha recuperado para llegar a los playoffs, o incluso para finalizar con marca de .500.
La próxima oportunidad para inaugurar la casilla de las victorias es el lunes 29 de septiembre ante los Jets de Nueva York, en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens.
Si los Dolphins hubiesen mostrado la actitud de este partido ante los Bills en los dos primeros juegos ante los Colts y los Patriots todo sería diferente.
La buena noticia es que si esa lucha y orgullo que mostraron este jueves en Orchand Park se vuelve regular, las expectativas para cambiar el rumbo de la temporada aumentan mucho.
El marcador final no refleja lo igualado que resultó el emocionante encuentro hasta el mismo final.
Fue una lastima la costosa penalización al equipo en el último cuarto cuando debió ser al revés y la intercepción al quarterback Tua Tagovailoa a punto de lograr el empate al final del desafío.
Pese a la intercepción, y a la derrota, Tagovailoa tuvo una buena actuación donde consiguió dos touchdown y 146 yardas. Completó 22 de sus 34 pases ante la dura defensa de Buffalo que no pudo hacerle un solo sack.
Miami potenció su juego aéreo donde brillaron los wide receivers Tyreekl Hill y Jaylen Waddle con 49 y 39 yardas, respectivamente, y una anotación cada uno.
También sobresalió su running back multiuso De’Von Achane con 29 yardas por aire.
Sin embargo, ante los Bills el éxito en el ataque estuvo en su juego terrestre, donde el propio Achane consiguió avanzar 62 yardas y el novato Ollie Gordon obtuvo otras 38 y su primer touchdown en la NFL.
El estelar quarterback de Buffalo Josh Allen acumuló tres touchdowns, 213 yardas y 22/28 en pases, aunque sufrió un par de sacks por parte de la defensa de Miami, que si bien estuvo mejor igualmente permitió más de 30 puntos.
A pesar del revés, los Dolphins dejaron mejores sensaciones y tal vez eso levante un moderado optimismo.
Juego
Los Dolphins no pudieron comenzar mejor y consiguieron un 7-0 en su primera jugada con 8:31’ en el reloj, tras un touchdown del running back Ollie Gordon en un acarreo de dos yardas, más el punto extra de Riley Patterson, en 10 jugadas donde avanzaron 67 yardas.
La respuesta del equipo de casa no se hizo esperar y en la siguiente ocasión empataron el partido 7-7 con una anotación del tight end Dalton Kincaid, tras recibir un pase de Allen para completar 20 yardas, más el punto extra de Matt Prater (4:04’).
Miami no anotó y así terminó el primer cuarto.
Pero el conjunto visitante no podía frenar a Buffalo y al inicio del segundo parcial (11:54’), Allen realizó un pase corto a la izquierda a Jackson Hawes para que completara las 5 yardas y lograra otro touchdown que los puso delante 14-7 con el punto adicional de Prater, que luego falló un gol de campo de 52 yardas.
Y a falta de 8 segundos para el descanso, los Dolphins empataron sensacionalmente el desafío 14-14 con un pase de tres yardas de Tua al wide receiver Jaylen Waddle, más el punto extra de Patterson.
Así llegó a su fin la primera parte del juego con una notoria mejoría de Miami, principalmente en el ataque.
En la reanudación del encuentro, los Bills se apuntaron su tercer touchdown (10:23’) cuando el running back James Cook acarreó las dos yardas que faltaban por el mismo centro, para poner delante a su equipo 21-14, sumando el punto de Prater.
Ninguno de los dos clubes pudo anotar más y así terminó el tercer cuarto.
Miami abrió el último parcial teniendo éxito en un arriesgado cuarto down de 4 yardas donde Tua le dio un buen pase de touchdown de cinco yardas a Hill. Patterson completó su tercer punto extra y el marcador se igualaba otra vez 21-21 con 12:18’ en el reloj.
El punter local Cameron Johnston en su despeje en el 4to down fue alcanzado por el linebacker Zach Sieler, quien fue derribado por el safety de Buffalo Sam Franklin. Los árbitros penalizaron a Miami y dieron a los Bills el primer down y estos no desaprovecharon el regalo.
Los Bills anotaron poco después su cuarto touchdown de la noche con 8:02’ cuando Allen dio un pase corto al wide receiver Joshu Palmer para que completara las 15 yardas.
Los Dolphins avanzaron bien y parecía que iban a anotar cuando llegaron a la yarda 27 de los Bills con 3:06 por jugar, pero el pase de Tua a Waddle fue interceptado por el linebacker Terrel Bernard en la yarda 17 y allí se esfumaron las posibilidades de triunfo.
Con 22 segundos para el final del juego, Prater anotó un field goal de 48 yardas para ampliar la ventaja de Buffalo 31-21 y con ello sentenciar el partido.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de septiembre de 2025, 0:08 a. m..