A los Dolphins se les aparece la muerte en la víspera de Halloween y caen por paliza en su casa
Truco o trato. En verdad estos Dolphins son una broma.
En otro duelo de necesitados, los Dolphins recibieron a los Ravens este jueves en el Hard Rock Stadium en el Thursday Night Football en busca de su tercera victoria de la temporada, pero esa idea se quedó en el vestuario porque en el emparrillado no hicieron nada de nada, como si en la víspera de Halloween se les hubiese aparecido la muerte.
En verdad solo hubo un equipo en el terreno, los Ravens, que un juego muy efectivo se llevaron un merecido triunfo 28-6 ante un equipo de Miami que fue un desastre.
Con esta derrota, los Dolphins tienen ahora marca de 2-7 y se hunden aún más en su división y en la conferencia, para borrar toda posibilidad de llegar a playoffs, aunque todavía no están eliminados matemáticamente.
A su vez crecen las posibilidades de que Baltimore (3-5) alcance la postemporada.
Este jueves no se vio ni una señal del pasado partido donde brillaron ante los Falcons y alcanzaron la victoria 34-10 en Atlanta.
No hubo punto de inflexión en este equipo de Miami que volvió a sus andanzas y no tuvo ni defensa ni ataque, ni aéreo ni terrestre. Tampoco afloró buena dirección en el encuentro y quedaron en el banco la actitud y las ganas de jugar y ganar.
Nadie esperaba una exhibición de buen juego por parte de los Dolphins ante unos Ravens que contaron con el regreso de su estelar quarterback Lamar Jackson, ausente tres partidos por lesión.
Pero tampoco lo que mostraron ante su público y este desempeño debería tener consecuencias.
“En la primera mitad nuestro equipo pudo competir de tú a tú y nos sentíamos muy bien con nuestro plan inicial y con la forma en que los chicos salieron a la cancha. Pero las pérdidas de balón, un gol de campo fallado y estar en ventaja y luego ir perdiendo generalmente es un mal presagio”, expresó el entrenador de Miami Mike McDaniel.
“Es muy lamentable esta derrota y tendremos que lidiar con esa decepción durante 10 días. Sé que en el vestuario les gustaría jugar otro partido dentro de cuatro días para quitarse este mal sabor de boca. Pero estas son las cosas que ocurren constantemente en la NFL. No nos gustan estos resultados, pero si se dan esos factores clave, como el error en la zona roja y las pérdidas de balón, eso trae consecuencias’’.
Lamar le gana el duelo a Tua
Jackson se llevó ampliamente el duelo de quarterback ante Tua Tagovailoa.
Tua consiguió 261 yardas, completó 25 de sus 40 pases, sin touchdown y una intercepción.
Jackson, por su parte, se apuntó 206 yardas, 18/23 en pases, y cuatro toucdowns.
El wide receiver de Miami Jaylen Waddle terminó con 82 yardas por aire, en tanto el runnign back De’Von Achane acarreó 67 yardas.
“Creo que en ataque todo empezó con pequeños detalles, pero nos desviamos un poco en algunas jugadas y simplemente no pudimos encontrar nuestro ritmo. Cuando por fin lo encontramos, cometimos penalizaciones y tuvimos algunos problemas con eso”, afirmo Tua.
“Así que bueno. Todo empieza conmigo y tengo que seguir trabajando para que mis compañeros mejoren en ese aspecto. Pero este no es un partido para desanimarnos, es uno de esos juegos en los que uno desearía haber podido hacer más, lo que fuera, para ayudar a los chicos a salir al campo y ejecutar bien en el ataque”.
Juego
En menos de tres minutos los Dolphins se adelantaron 3-0 con un field goal de 49 yardas muy bien pateado por Riley Patterson.
No sabían entonces que esa sería la única vez que iban a estar delante en el partido y mucho menos imaginaban lo que se les venía encima.
Posteriormente, con 9:46’, Tua dio un pase corto a la derecha a Tahj Washington, pero este perdió el ovoide en la yarda 18 de Miami y el fumble fue recuperado por Alohi Gilman, quien llegó a la yarda 7.
La defensa de Miami creció y los Ravens en los tres primeros intentos no pudieron anotar, pero en el cuarto down Jackson dio un buen pase de dos yardas al tight end Mark Andrews para que anotara el primer touchdown (8;25’) de la noche.
Baltimore tomó ventaja 7-3 al sumar el punto extra de Tyler Loop.
Con 2:36’ Paterson falló increíblemente su gol de campo de 35 yardas y desperdició 10 buenas jugadas. No hubo más y los Ravens ganaron el primer cuarto con ese marcador.
Apenas se inició el segundo (14:10’) Baltimore volvió a anotar un touchdown para ampliar la ventaja.
Jackson le dio un pase corto a la izquierda a Andrews, quien completó 20 yardas para anotar y luego Loop puso el punto extra.
Posteriormente, una falta personal arruinó un gran pase de Tua desde el centro del campo a Waddle cerca de la zona de anotación (yarda 7).
Sin embargo, la defensa de Miami frenó a los Ravens y tuvo una nueva oportunidad, pero solo consiguió acercarse tímidamente 14-6 con un field goal de 43 yardas (7:57’), ahora bien ejecutado por Patterson.
Los Dolphins llegaron a la yarda 20 de Baltimore con 2 minutos por jugar e increíblemente fallaron los cuatro downs y no pudieron anotar.
Lamentable falló la decisión de jugársela en el cuarto down cuando un gol de campo los hubiese puesto a un touchdown de tomar ventaja, pues el pase de Tua a Achane no solo fue incompleto, fue un desastre.
Los Ravens se fueron al descanso arriba 14-6.
Baltimore recogió el despeje de Miami al inicio del tercer cuarto y en 11 jugadas completó su tercer touchdown para aumentar la diferencia en la pizarra 21-6, con 8:09 en el reloj.
Jackson dio un pase corto a la izquierda a Charlie Kolar para que completara tres yardas que faltaban antes del punto de Loop.
Miami no podía y los Ravens sí.
Jackson dio otro pase de touchdown de nueve yardas a Rashod Bateman para que anotara el cuarto toucdown de Baltimore que con el punto extra de Loop se escapó 28-6, con 6:23’ en el reloj.
Esta vez el 14-0 con que cerraba el tercer parcial era definitivo, pues un 28-6 era una montaña demasiado alta para un solo cuarto, sobre todo por lo mal que estaban jugando los Dolphins.
Al comienzo del último cuarto (11:03’) Miami sufrió otro costoso fumble cuando estaba a punto de anotar.
Malik Washington perdió el ovoide cuando llegaba a la yarda 11 de Baltimore. Teddye Buchanan le sacó el balón y Marlon Humphrey lo recuperó para esfumar la esperanza de anotar de Miami.
Para colmo Tua sufrió su primera intercepción (6:44’) cuando intentaba un pase profundo para hacer añicos el sueño de anotar otra vez.
Los Ravens mataron el reloj y con lo que tenían se llevaron el triunfo para aumentar la crisis de unos Dolphins heridos de muerte.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de octubre de 2025, 11:56 p. m..