Los Dolphins recuperan su sonrisa y se van a Madrid con la maleta repleta de ilusiones
No hay duda alguna que estos Dolphins son impredecibles.
Lo mismo pierden con los Browns de Cleveland, que le pasan por encima a los Falcons de Atlanta o a Buffalo Bills, como ocurrió el domingo en el Hard Rock Stadium.
Cuando se esperaba una clara derrota ante uno de los mejores equipos de la NFL, Miami apretó el botón de encendido y arrolló a Buffalo para sorpresa de todos, con un gran juego alegre y agresivo liderado por una defensa de élite, que mantuvo a su rival en cero hasta el último cuarto.
Finalmente los Dolphins recuperaron la sonrisa al imponerse 30-13 ante un rival que no vencían desde 2022, lo cual celebraron como si hubiesen ganado el campeonato.
Tal vez sea un punto de partida, pero así de felices y con la maleta repleta de ilusiones tomarán rumbo a Madrid donde esperan derrotar a los Commanders de Washington, el domingo 16 en el partido internacional programado para las 9:30 a.m, hora del este.
“Mi esperanza es que la concentración siga aumentando. Hay jugadores muy trabajadores en el vestuario que no han obtenido los resultados que deseaban. Por ahora se esfuerzan aún más y sí consiguen hacerlo veremos otro resultados’’, expresó el entrenador de Miami Mike McMcDaniel.
“Esa concentración, esa sensación de control sobre el juego es lo te permite ganar. Cuando se tiene un juego cohesionado donde nadie tiene que cargar con todo el peso todo cambia. Tengo mucha confianza que en este encuentro en España los jugadores estarán ansiosos por tener otra oportunidad para intentar armar un buen equipo y salir airosos”.
La estrella del juego ante los Bills fue el running back De’Von Achane con dos touchdown, en dos largos acarreos, 174 yardas por tierra y 51 por aire para un total de 225.
Mientras, el wide receiver Jaylen Waddle también brilló con 84 yardas por aire, incluyendo una gran atrapada para anotar un importante touchdown.
Los Dolphins (3-7) alcanzaron su tercera victoria que le anima para el desafío ante los Commanders en el estadio Santiago Bernabéu.
El quarterback Tua Tagovailoa le ganó el duelo a Josh Allen, a pesar de que no fueron mejores sus números con 173 yardas por aire. Completó 17 de sus 21 pases, pero manejó mejor el partido, asumió grandes riesgos y consiguió dos touchdowns con dos precisos pases a la zona de anotación.
“Tua fue el capitán y el líder en el partido ante los Bills. Creo que marcó el camino para el triunfo. Le pedí que fuera agresivo en un par de jugadas y que no se preocupara por el resultado. Así es como se ganan los juegos de football, dejando de lado las estadísticas y arriesgándote, sin tener miedo al resultado final”, comentó McDaniel.
“El segundo touchdown fue una jugada crucial en el partido y superagresiva, pues probablemente tenían apenas tres yardas para completarla, así que jugó muy bien. Como capitán sabía lo importante que era la situación y lideró al equipo. Estoy muy orgulloso de su esfuerzo. Ahora estamos ansiosos por llevar esa actitud al próximo partido en Madrid e intentar replicar este tipo de desempeño”.
Ganar siempre es la mejor medicina para los males de un equipo, lo malo es que parece un poco tarde para Miami. Lo bueno es que pudiera ser un buen punto de partida para cambiar la dinámica del equipo, pero eso hay que ratificarlo ante el club de Washington en la capital española.
“Creo que los muchachos se mantuvieron firmes en su empeño de jugar un buen partido y demostrar que somos mejores de lo que indica nuestro récord. Los chicos aprendieron cómo corregir su juego en cada repetición, cada día, con un enfoque concreto y mucha determinación”, señaló el entrenador de Miami.
“Sabíamos que teníamos que hacerlo bien y ganar en casa. Hacía mucho que no podíamos decir eso, pero me alegra que lo hayamos conseguido ese triunfo contra Buffalo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2025, 1:41 p. m..