Estados Unidos festeja con el oro en esquí alpino y llora por aparatoso accidente de una legendaria campeona
La estadounidense Breezy Johnson, actual campeona mundial de la disciplina, ganó este domingo el oro olímpico en el descenso de esquí alpino al imponerse en la prueba de los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia), en la citada estación de los Dolomitas que completa la nomenclatura de la XXV edición de una cita olímpica invernal, en una jornada marcada por el aparatoso accidente sufrido por su compatriota, la legendaria Lindsey Vonn.
Breezy, de 30 años, cubrió los 2.572 metros de la pista Tofana -con salida a 2.320 metros de altitud y un desnivel de 760- en un minuto, 36 segundos y diez centésimas, solo cuatro menos que la alemana Emma Aicher, segunda en una prueba que la italiana Sofia Goggia -a 59 centésimas de la flamante campeona olímpica- capturó el bronce; y en la que Vonn, de 41 años, que compitió con una rodilla de titanio y la otra lesionada, tuvo que ser evacuada en helicóptero tras caerse de forma estrepitosa en la parte alta del recorrido.
Johnson, natural de Jackson (Wyoming), que sucede en el historial de la prueba a la suiza Corinne Suter -ganadora hace cuatro años en los Juegos de Pekín 2022 y decimocuarta este domingo-, emuló, apenas 24 horas después, al suizo Franjo Allmen, que, al igual que ella, había conseguido el título mundial de la disciplina hace un año, en Saalbach (Austria) y que se proclamó -en el caso del helvético, en Bormio- campeón olímpico de descenso en estos Juegos. Los que abarcan el mayor territorio de toda la historia de los Juegos (22.000 kilómetros cuadrados).
Estados Unidos festejó a Breezy, pero -al igual que al resto del mundo- lloró a Lindsey, cuyo accidente, que, si duda, pone fin a su participación en estos Juegos y, muy probablemente, a su carrera deportiva, dejó en un segundo plano el resto de los asuntos.
No hay que dejar de reseñar, no obstante, que la italiana Goggia confirmó, a los 33 años, que también es una de las mejores velocistas de toda la historia, al añadir el bronce de este domingo al oro olímpico de descenso logrado en PyeongChang’18 (Corea del Sur) y la plata que capturó hace cuatro años, en los Juegos de Pekín. En una disciplina en la que ganó cuatro veces la Copa del Mundo y en la que, en esa competición, festejó 19 de sus 27 victorias.
Vonn, una de las más grandes figuras de toda la historia del esquí alpino, que, con la rodilla derecha de titanio volvió a ganar a los 41 años -tras haber regresado a la competición cinco temporadas después de retirarse-, se lesionó el pasado viernes al caerse en el descenso de la Copa del Mundo de Crans Montana (Suiza) y, a pesar de sufrir rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda -en la que también tenía dañado el menisco-, había anunciado el pasado martes que iba a competir en las pruebas olímpicas.
La campeona de St.Paul (Minesota), que cuenta 84 victorias en la Copa del Mundo, 45 de ellas en descenso -dos esta temporada: en St.Moritz (Suiza) y en Zauchensee (Austria)-, se había probado en el entrenamiento del viernes, que concluyó, sin aparentes problemas, con el undécimo crono.
Lindsey, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019, y con once medallas en grandes eventos, incluido un oro olímpico -hace 16 años, en los Juegos de Vancouver (Canadá)- y dos oros mundiales -hace 17, en Val d’Isere (Francia)- había sido tercera el sábado, en el último ensayo.
Este domingo buscaba una nueva gesta. Una heroicidad. Pero acabó, para tristeza de todos, en un hospital italiano, sin que de momento se hayan dado a conocer el alcance de sus lesiones, que, a primera vista, no parecen menores. Y por la intensidad de sus gritos, fueron muy dolorosas.
Convertido en pesadilla el sueño de un final feliz para Vonn, su compatriota Breezy Johnson saboreó, al mismo tiempo y de forma agridulce, el triunfo más importante de su carrera.
Su caso es curioso. Nunca ha ganado en la Copa del Mundo, en la que suma, no obstante, nueve podios. Pero ahora acaba de añadir a los dos títulos mundiales ganados el año pasado en Saalbach (Austria) un oro olímpico, que podría multiplicar por dos el próximo martes si, como todo indica, disputa junto a Mikaela Shiffrin la combinada. Una disciplina en la que ambas festejaron oro intercontinental la pasada temporada en los citados campeonatos de Salzburgo; en los que la modalidad pasó de individual a disputarse por parejas.
La suiza Malorie Blanc fue la primera en deslizarse por la mítica Tofana -el escenario más repetido en las grandes pruebas femeninas-, pero no pasó del decimonoveno puesto y fue la cuarta de las cuatro helvéticas. La austriaca Ariane Rädler -octava al final- marcó acto seguido la primera referencia. Un crono que no mejoró la abanderada italiana, Federica Brignone (35 años), gravemente lesionada en abril, justo después de ganar por segunda vez la Copa del Mundo y que bastante hizo con acabar décima su primer descenso en lo que va de temporada.
Con el dorsal 6, Breezy pulverizó unos registros a los que solo se acercó, a cuatro centésimas, con el 10, la alemana Emma Aicher -que apunta a cinco medallas en estos Juegos-. Lindsey tomó la salida con el 13, que esta vez sí trajo como resultado la mala suerte que provocó el accidente de la siempre muy aguerrida estadounidense.
La prueba estuvo interrumpida durante unos veinte minutos para evacuar a Vonn en helicóptero; idéntica (mala) suerte que correría, más adelante, hacia el final de la prueba, la andorrana Cande Moreno.
La austriaca Nina Ortlieb, -hija del gran Patrick Ortlieb, campeón mundial de descenso en España, en Sierra Nevada’96 (Granada), y olímpico, cuatro años antes, en Albertville (Francia)- también se cayó, pero no sufrió daño alguno.
Una vez evacuada Lindsey, la prueba se reanudó para que Goggia sacase del podio provisional a la austriaca Cornelie Hütter, que tuvo que conformarse con la cuarta plaza final, que acabaría compartiendo con otra estadounidense, Jacqueline Wiles, que igualaría su tiempo (1:36.96) poco después de que bajase la italiana.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2026, 1:36 p. m..