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El poder del golpe o la presión de la lucha, el enigma a resolver entre campeones de la UFC 226

STIPE MIOCIC y Daniel Cormier (d) durante una conferencia de prensa en Las Vegas.
STIPE MIOCIC y Daniel Cormier (d) durante una conferencia de prensa en Las Vegas. AP

En la todavía relativamente joven historia de las Artes Marciales Mixtas, pudiera argumentarse que Stipe Miocic ha sido uno de los mejores, sino el mejor, campeón pesado de todos los tiempos. Ahora tendrá la complicada oportunidad de demostrarlo por cuarta vez.

Miocic enfrenta este sábado en la T-Mobile Arena de Las Vegas a Daniel Cormier, quien busca el raro galardón de ostentar dos fajas del orbe a la misma vez en la velada UFC 226 que llegará a todo el planeta vía Pago Por Ver y dotará a ambos guerreros con la mayor bolsa de sus carreras.

Cormier, el actual rey de las 205 libras, se considera en condiciones de desbancar del trono en la división máxima a Miocic -titular desde el 2016- y triunfar allí donde fracasaron Alistair Overeem, Junior Dos Santos y Francis Ngannou.

Sin embargo, los libros de apuestas se inclinan de manera poderosa por el rey vigente, a un punto tan escandaloso que Cormier confesó sentirse humillado por las mínima opciones que le conceden los pronosticadores.

Cormier estima que ninguno de los tres retadores anteriores poseen un paquete de habilidades como las suyas, que Miocic no ha enfrentado a un rival de sus condiciones puras, con sus condiciones para decidir el combate por la vía de los puños y, especialmente, la lucha.

Igualmente, Cormier -esta vez no estará en juego su corona de las 205 libras- recuerda una y otra vez que cuando estuvo en el peso máximo ganó 13 combates, aunque Miocic pudiera regalerle un saludo brutal en su regreso a la división.

Miocic, por su parte, estima que para ser el campeón pesado de más largo reinado en la UFC, apenas se le ha dado la maquinaria promocionar para convertirlo en un, digamos, Connor McGregor, ni que se le ha dotado con buenos premios.

Como ejemplo, Miocic señala el que todavía mantenga a tiempo parcial su trabajo en el cuerpo de bomberos de Ohio, algo que no compagina con su historial. Evidentemente, el dinero no ha sido suficiente.

La mayoría de las predicciones apuntan a que Miocic dominará este choque por la vía del nocaut. Si Cormier sigue con su faja es solo por los prolongados y seguidos problemas de Jon Jones dentro y fuera del octágono, especialmente con el dopaje.

Pero no se les puede negar el mérito a ninguno de los dos. La maestría de Cormier en la lucha pudiera ser un factor determinante, así como su buena condición física. Una cosa piensan los pronosticadores, pero dentro del mundo de la UFC los expertos ven esta pelea más cerrada de lo que aparenta.

Así, queda planteada la ecuación de la guerra. ¿Podrá la capacidad de lucha de Cormier contra la probidad boxística de Miocic? ¿Quién presionará a quién? Este es el enigma que presenta la UFC 226.

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