El Hombre de los Desafíos. Conoce al cubano que ha vencido las pruebas más duras en el deporte
A veces Nino Fraguela es un espíritu que arrastra un cuerpo. Las más de las veces son los pensamientos quienes mueven los músculos. Cuando el físico no da más, entonces las reservas mentales empiezan a tirar del motor de carne cansada.
Solo así, con la fuerza de sus ideas fijas, pudo este habanero convertirse en el primer cubano que cruza a nado el Canal de la Mancha, el único que ha completado el Enduroman, el triatlón más difícil que se pueda imaginar.
“Siempre ha pasado muchos trabajos, en todos los sentidos’’, comentó este deportista de 56 años. “Cada golpe era como un entrenamiento para mi cerebro, para no aceptar negativas, para combatir los imposibles. Si se cierra una puerta, pues a empujar para que se abra otra’’.
Fue más o menos así que Fraguela se convirtió en el primer recordista de la Mayor de las Antillas en nadar el Canal de la Mancha y completar el Enduroman.
Fraguela tenía la idea de cruzar a nado el Estrecho de la Florida, cubriendo la travesía entre Cuba y Cayo Hueso, pero las autoridades de su país natal nunca le dieron la autorización.
“Eso me llevó a buscar otro desafío superior y me hablaron del Enduroman’’, explicó Fraguela, quien reside en el pais galo desde los 28 años. “El hecho de saber que podía convertirme en el primer cubano que lo hacía fue una especie de aguijón. Estaba dispuesto a completarlo costase lo que costase’’.
A fines de julio, Fraguela salió corriendo desde Londres y 92 horas después llegaba al Arco de Triunfo de París, pero el recorrido tensaría hasta la última fibra de su alma y le llevaría a preguntarse qué hago aquí.
Primero corriendo 147 kilómetros a lo largo de 32 horas bajo temperaturas de 35 grados celsius hasta Dover, en la costa inglesa, y luego 15 horas y ocho minutos de natación hasta para completar 47 kilómetros que culminaron en tierra francesa.
“La natación es mi fuerte, pero al final del tramo todo se complicó por un cambio de mareas que me obligó a dar un gran rodeo’’, recordó este hombre nacido en el barrio de El Vedado. “Otro problema fueron las medusas, las aguas malas que molestaron durante mucho tiempo. Nadé cuatro horas de noche’’.
La última etapa, de Calais a París, estuvo complicada por los contrastes de altitud en una ruta ciclista de 300 kilómetros bajo fuertes tormentas que alisaban las carreteras, pero a las 26 horas de su partida Fraguela podía divisar las afueras de París.
Al llegar a la meta, Fraguela se dijo que no se sometería jamás a cargas físicas tan complejas. Sin embargo, su mente no dejaba de señalarle nuevos desafíos: en abril tiene planeado completar un triatlón que incluye 42 kilómetros corriendo, 300 kilómetros en bicicleta y 80 kilómetros a nado entre Daytona Beach y Bímini, en Las Bahamas, con el apoyo del capitán Manuel Rodríguez Lestón y su equipo de Universo Marino.
Más tarde, en julio, confirmó su presencia en el doble cruce del Canal de la Mancha en bañador simple, con temperaturas marinas entre 15 y 16 grados. Solo lo han logrado siete personas en el mundo. Ninguno de ellos cubanos.
Una vez más su espíritu arrastrará a su cuerpo por quién sabe cuántos sacrificios.
“La mente lo es todo, porque el físico se agota rápidamente’’, recalca este graduado de Bioquímica de la Universidad de La Habana. “Afortunadamente, mi espíritu es fuerte y no hay quién lo detenga’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de noviembre de 2018, 7:59 a. m..