Olvídense de McGregor o Nick Díaz, este guerrero de Miami debe ir contra el campeón y su título real
La ironía resulta interesante. Kamaru Usman es el campeón, pero Jorge Masvidal la estrella de mayor brillo. El primero posee el título real, el segundo atesora la faja que más encandiló a todos en la UFC y cuyo valor se antoja como un arma promocional: El Tipo Más Maldito del Planeta (BME).
Puede haber llegado la hora, entonces, de que ambos unifiquen esos cinturones para buscar al verdadero campeón del peso welter en un choque que sería el más grande del 2020 y que solo sería superado por una revancha entre Connor McGregor y Kabhib Nurmagomedov.
Usman viene de derrotar el sábado en una pelea electrizante a Colby Covington en la UFC 245 que pasará a la historia como uno de los mejores eventos del circuito de Artes Marciales Mixtas por las tres peleas de título mundial y lo encarnizado de los combates.
El campeón retuvo su faja con un nocaut en el quinto asalto que levantó de sus asientos a los miles de fanáticos presentes en la T-Mobile Arena de Las Vegas y elevó sus acciones en el firmamento de la UFC, pero todavía no alcanza el nivel de Masvidal, ni de lejos.
Con sus triunfos sobre Ben Askren, Darren Till y Nate Díaz, el cubanoamericano vivió un 2019 inolvidable y está en posición de contemplar el panorama de la división para luego decidir cuál camino seguir, siempre en busca de las más grandes peleas y bolsas.
Se dice que Masvidal esperaría al resultado de la UFC 246 el 18 de enero entre McGregor y Daniel Cerrone para tener una idea más clara del futuro, pero de surgir la posibilidad de pelear contra Usman, no debería dudar en aceptarla. Sin restarle méritos a su cinturón BME, el chance de convertirse en campeón “real’‘ del mundo cimentaría su legado de manera definitiva.
Masvidal aparece en el puesto número tres del ranking por detrás de Usman y Covington, pero muchos sospechan que solo él estaría en condiciones de vencer al campeón por su crecimiento en el octágono y su capacidad para dominar la narrativa en redes sociales y conferencias de prensa.
Habría que mirar el lado lucrativo de cada pelea en lo individual, pero un choque contra Usman representaría mucho más en lo deportivo e histórico que enfrentamientos contra McGregor y el retirado Nick Díaz, quien quiere subirse al carro abandonado por su hermano hace unos meses en el Madison Square Garden.
Usman no parece muy decidido en aceptar a Masvidal y solo habla de Leon Edwards -número seis en la clasificación- , pero si la opinión pública y el presidente de la UFC, Dana White, se decantan por Gamebred, entonces no tendría más remedio que defender su faja en un Pago Por Ver de enormes dimensiones entre el campeón del circuito y el campeón popular.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de diciembre de 2019, 9:06 a. m..