Las vacas gordas le quitaron el deseo de pelear. Ahora se lo juega todo frente al Cowboy en Las Vegas
Le mostraron el dinero y nunca ha vuelto a ser el mismo. Después de emborracharse en plata en su presentación -ojo, que no pelea- con Floyd Wayweather Jr., Conor McGregor dejó de ser el que era, ese que peleaba hasta con los dientes. Suele ocurrir, a veces, cuando uno se gana la lotería.
Más que vencer a Donald “Cowboy’‘ Cerrone este sábado en la UFC 246, McGregor intentará convencer a millones de seguidores y, en primer lugar a sí mismo, que todavía quedan capítulos por escribir en su ilustre carrera de gladiador. El hombre más popular de los circuitos de artes marciales mixtas debe demostrar que posee hambre.
Después de Mayweahter y los más de $100 millones ganados en esa noche -más que todas sus bolsas combinadas en la UFC hasta ese momento-, vinieron largos meses de inactividad, de alejamiento de los gimnasios, hasta que llegó el desastre frente a Kabhib Nurmagomedov.
El ruso lo llevó al piso y le impuso su lucha superior y potente. La imagen de un McGregor derrotado a las primeras de cambio hjizo estragos en su imagen, pero no tanto como para impedir una nueva noche de Pago Por Ver como la que veremos este 18 de enero en la T-Mobile Arena.
Todavía quedan seguidores, capital deportivo. Fue tanto lo que hizo bien en un tiempo que aún arrastra y conmueve. Eso, sin embargo, podía terminar en bancarrota si no supera a Cerrone de manera convincente. Se lo han pintado perfecto para que se luza.
¿Cuándo antes McGregor enfrentó a un rival con dos derrotas consecutivas y por nocaut? Cowboy posee varios records en la UFC, pero jamás ha podido encumbrarse en las oportunidades que se le presentaron. Resulta un oponente difícil, aunque se antoja como el vehículo perfecto para dejar que el irlandés pise sobre su anatomía y restablezca su linaje.
De ganar y convencer, las posibilidades de McGregor son infinitas, desde un Jorge Masvidal que está ya en Las Vegas y ha recalcado su deseo de enfrentarlo a un campeón Kamaru Usmanen espera de lo que suceda. Sin olvidar la potencial revancha con Nurmagomedov.
Así como Masvidal posee la faja de “Hombre Más Malo del Planeta’‘, McGregor sigue siendo el propietario de las finanzas, el hombre que mueve la aguja y arrastra multitudes. La UFC lo sabe y por eso intenta recuperarle para negocios futuros. Queda, entonces, de su parte amarrar con su lazo de combate al Cowboy Cerrone. De lo contrario, sería el quien quedaría aprisionado en el fracaso.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2020, 9:49 a. m..