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Joven con sangre cubana y nacido en Hialeah es una de las grandes promesas del karate mundial

El karate-do (camino de la mano vacía) es un arte marcial de origen japonés que se puso muy de moda a finales del siglo XX a través del cine, pero según la Federación Mundial de Karate (WKF por sus siglas en inglés), es un deporte practicado por más de 100 millones de personas en todo el mundo con 188 federaciones nacionales.

Este año ha sido un deporte invitado a participar en la Olimpiada de Tokio 2020, donde goza de una enorme popularidad y donde Estados Unidos piensa llevar un equipo completo.

Una de las grandes promesas de esta disciplina en EEUU es Edgar Torres, un joven nacido en Hialeah, de padre cubano, que a su corta edad ya es cinta negra, primer dan. A sus 17 años carga una maleta repleta de sueños con una madurez impropia para su edad.

“Aspiro a ganar una medalla mundial y creo que incluso puedo llegar a ser campeón mundial”, nos dice Edgar de entrada. “A los Juegos Olímpicos del 2020 no puedo ir por mi edad, pero espero estar en Francia 2024, si es que vuelven a invitar al karate, y conquistar una medalla olímpica”.

El karate-do fue invitado a Tokio 2020, pues no es un deporte olímpico para el COI y de momento no está incluido en el programa de Francia 2024, lo cual ha movilizado a la comunidad de este deporte para intentar que se incluya o al menos lo vuelvan a invitar.

Independientemente de lo que se decida, Edgar sigue entrenando bien duro intentando mejorar cada día y aumentar su ya por sí extenso palmarés.

“He ganado de 80 a 100 medallas, la mitad de ellas de oro, a distintos niveles. Soy campeón nacional por tercera ocasión y dos veces he ganado bronce”, comentó Torres. “Desde que empecé en la categoría 16-17 siempre he competido en 61 kg. El año pasado estaba muy por debajo, pero me mantuve en esa división para estar mejor este año sin tener que cambiar de peso”.

Edgar practica el estilo Jyoshinmon Shorin Ryu y comenzó a practicar karate a los seis años con el reconocido sensei Jesús Alberto Costa, quien es cinta negra, quinto dan, en su escuela America Karate Do Rengo Kai ubicada en el el Art & Sport Center Bushido JKS en Hialeah, la cual ya lleva 25 años de fundada.

“Edgar es una estrella y forma parte de una cantera que se ha desarrollado en esta escuela, que tiene historia de formar atletas para el equipo de Estados Unidos”, expresó Costa. “Es una de las estrellas juveniles del equipo de EEUU y un ídolo a nivel de panamericano. Sus mayores cualidades son la constancia, su seriedad como atleta, su madurez y su enfoque en el trabajo”.

Edgar por la mañana cursa el 11no grado y entrena por las tardes, aunque en verano duplica su entrenamiento. Destaca por su altura y alcance, pero sobre todo por ser más rápido que otros que en su categoría destacan por su corpulencia gracias al trabajo duro.

“Hacemos sesiones físicas para mejorar la fortaleza, elasticidad, rapidez y resistencia, y en otras ocasiones trabajamos para mejorar la técnica, la táctica y la estrategia de combate”, indicó el karateca. “Trabajo mucho la fuerza de las piernas y eso me ayuda en la saltabilidad”

“Creo que mis piernas son un poco mejor que mis manos, y aunque las manos te dan más fácil los puntos, con los pies puntúas más al ser casi siempre golpes más contundentes. Mi golpe favorito es el Ushiro Mawashi Geri golpeando con la planta del pie”, añadió.

A su corta edad Edgar es todo un campeón con múltiples títulos en su haber.

“He ido a competir a Ecuador, México, Italia y a España. Mi primer mundial, representando al equipo de EEUU fue en Tenerife donde llegué a la tercera ronda”, dijo. “Mi segundo mundial fue en Chile recientemente y en ambos llegué a tercera ronda”.

“Hacer el equipo de EEUU es difícil ya que hay competir contra karatecas de los 50 estados. Ahora tengo que ir de nuevo a competir contra ellos en el torneo nacional y coger uno de los dos primeros lugares para volver a ser seleccionado”, añadió.

Además de ser campeón Edgar tiene otro sueño.

“Me gustaría también ir a la universidad, competir allí y sacar un título de Business Administration para en un futuro abrir mi propia escuela de karate”, nos reveló el joven.

Su héroe es su padre Dionisio, quien confía mucho en él y desde el primer día no ha dejado de apoyarle.

“Me siento contento y orgulloso de todo lo que Edgar ha conseguido”, dijo Dionisio. “No es fácil. Hay que pagar los viajes de nuestro bolsillo y él tiene que dedicarse a entrenar”.

Evidentemente Edgar Torres es un valor seguro por el que se puede apostar ciegamente y sin dudas se merece el patrocinio de la comunidad y de todas las empresas. Hoy por hoy es un verdadero orgullo hispano en los Estados Unidos y el mundo.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de febrero de 2020, 3:54 p. m..

Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
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