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Jorge Masvidal y Colby Covington, fractura de una amistad y ¿chance de futura pelea?

Alguna vez fueron buenos amigos, compartieron cuarto e historias. Jorge Masvidal y Colby Covington forman parte del mismo gimnasio, American Top Team en Coconut Creek, y en no pocas ocasiones se les vio juntos siempre en rodeados de un respeto sincero.

Desde hace un buen tiempo, ese respeto se ha disipado. A medida que ambos han ido creciendo en popularidad y prominencia deportiva, también ha aumentado el muro de diferencias y el nivel de ataques verbales con que suelen bombardearse de cuando en cuando.

Tantos volúmenes ha alcanzado este diferendo que el propietario de American Top Team, Dan Lambert, emitió una orden de “tolerancia cero’’ cuando se trata de una discusión pública entre guerreros pertenecientes al mismo gimnasio. En buena medida se entiende.

Lambert sabe muy bien que si permite este tipo de actitudes pudiera producirse un resquebrajamiento de las actitudes y rutinas de entrenamiento de un lugar donde han salido varios campeones de la UFC y Bellator, una situación que no solo afectaría a los establecidos, sino a los jóvenes que llegan a seguir los pasos de los grandes.

Hace unos días, Covington acusó a Masvidal de sobrevender su figura para no medirse a Kamaru Usman y buscar el dinero de una potencial pelea contra Conor McGregor. “No le ha ganado a nadie de los mejores, es una pura ficción con algo de suerte. No está al nivel de McGregor’’, remató.

Para el momento de las declaraciones de Covington, ya estaba en pie la prohibición de insultos internos en American Top Team, pero Masvidal le dio una vuelta al asunto al decir que esa regla se atribuía solo a los peleadores, “y todos sabemos [en el gimnasio] que ese tipo no es un peleador’’.

Masvidal y Covington son de los mejores “habladores de basura’’ en todos los deportes de combate. Más allá de sus habilidades en el octágono, resultan excelentes vendedores de sus productos y personas, sin morderse la lengua, sin dejar nada en el fondo de su mente. Los fanáticos los aman y odian por lo que representan.

Covington vende una imagen de tipo duro, a la derecha del espectro político, partidario de las políticas del presidente Donald Trump. ¿Será verdad o se trata solo de un truco para atraer la atención? La gente le abuchea y el ríe, porque sabe que logra su propósito: llamar la atención. El núcleo de su combate se basa en la lucha, en la presión constante para derribar contrarios.

Masvidal sugiere una imagen distinta, de tipo duro hecho con lo que aprendió en las calles de Miami, una especie de Tony Montana sin tiempo ni lugar para personajes como Covington. Su popularidad se ha disparado junto con su lugar en la UFC. Quizá no sea el mejor en ninguno de los aspectos del combate, pero es bueno en todo.

Los dos cohabitan en la misma división. Covington viene de perder contra el campeón Usman y se rumora que Masvidal podría enfrentar a ese mismo rey en su próxima pelea. Quizá la demasiada proximidad en el pasado ha traído estas distancias del presente. ¿Lllegarán a chocar dentro de una jaula en el futuro?

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de marzo de 2020, 9:29 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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