Campamentos diferentes, la misma intensidad. ¿qué esperar de Ferguson vs. Gaethje en la UFC 249?
En alguna entrevista, Justin Gaethje afirmó de manera rotunda que no le gusta aceptar peleas a corto plazo. El guerrero amplió su respuesta al decir que sus campamentos suelen durar entre ocho y 12 semanas y que no se apartaría de esta máxima por nada del mundo.
¿Por qué entonces aceptó enfrentar a Tony Ferguson con solo tres en la UFC 249? Quizá porque se trata de tiempos caóticos, donde las reglas, aunque sean autoimpuestas, salen volando en pedazos, tal vez por la notoriedad del momento, la expectativa, el dinero...
Lo cierto es que Gaethje dijo que sí después de que Ferguson diera su visto bueno al reemplazo del campeón Khabib Nurmagomedov, prisionero en Rusia de las circunstancias y el coronavirus. No se trata de la pelea que la mayoría esperaba, pero resulta, sin duda, un combate atractivo.
Va a ser un choque medio loco, sin premisas. Este campamento recortado inclina las apuestas de manera desproporcionada del lado de Ferguson, quien lleva cerca de dos meses en preparación total, mientras que Gaethje comenzó a entrenar apenas una semana, cuando su nombre comenzó a estar en las quinielas.
El estilo de Gaethje se construye sobre la base de un cardio excepcional, capaz de hacerle durar y resistir en espera de que su oponente ofrezca alguna grieta que él pueda aprovechar y descargar el poder que le ha llevado a ganar 18 peleas de 21 por la vía del nocaut.
Gaethje ha crecido mucho desde los primeros días en que solía atacar como un caos, pero su montaje lleva paciencia, la construcción de un edificio que toma semanas en levantar.
Ahora tendrá que hacer las cosas apresuradas, aprender sobre la marcha con su coach Trevor Wittman. Tres semanas parecen ser muy poco tiempo cuando delante aparece “El Cucuy’’.
Ferguson es otra máquina de resistencia. No pocos le dan un chance de vencer a Nurmagomedov, si es que esta pelea maldita -se ha cancelado cinco veces ya- puede efectuarse algún día. Si esto es cierto, ¿qué no podría hacer contra un retador en el cuarto puesto del ranking y con meses de delantera en la preparación?
Y sin embargo, Gaethje posee una oportunidad. Más allá de la sorpresa oportunista que suele aparecer en los deportes de combate -¿recuerdan Andy Ruiz vs. Anthony Joshua?- , su poder se muestra como un arma evidente: ha ganado sus últimos 10 combates por nocaut.
Pero esa oportunidad habrá de existir en los primeros dos o tres asaltos. Quién sabe cuánto aguante el cardio de Gaethje. Su juego arriba es bueno, sus patadas pueden ser letales, su lucha no es mala. Lo que suceda a su favor, deberá suceder pronto antes de que su oponente despierte por completo.
Ferguson se convierte en un depredador durante los asaltos finales. Se mueve de manera tan inteligente, usa los codos y los ángulos de forma tan eficaz que envuelve a quien tenga por delante. No por gusto lleva 12 victorias consecutivas. Y si lo lleva al piso...
Con todo esto en mente, es de esperarse un choque de alto octanaje, de toneladas de adrenalina y acción. Claro que queríamos a Nurmagomedov, claro que no es una situación ideal para Gaethje, pero una vez más, son tiempos complicados y este encuentro nos recuerda que un soplo de normalidad nunca viene mal en medio de la muerte y la enfermedad.
Ya vendrán tiempos mejores.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2020, 9:52 a. m..