Si no valgo nada, déjenme ir. La amenaza de estrella de Miami a los jefes de la UFC
Cada día que pasa parece que una nueva estrella de la UFC exhibe su malestar. Ahora le toca el turno a Jorge Masvidal, quien incluso llegó a pedirle al circuito de Artes Marciales Mixtas que lo liberara de su contrato, si en esa organización pensaban que no tenía valor.
En medio de conversaciones para una potencial pelea contra el campeón de las 170 libras, Kamaru Usman, el cubanoamericano no se ha guardado nada y escribió en sus redes sociales que, “si no valgo nada, entonces déjenme ir’‘, en una suerte de amenaza velada a su empresa.
A Masvidal se le ha mencionado como posible oponentes para varios nombres importantes, desde Conor McGregor hasta Colby Covington, pero el hombre que muchos conocen como “Gamebreed’‘ desde su surgimiento en las calles de Miami, permanece sin un rival desde su triunfo en noviembre pasado sobre Nate Díaz.
“¿Por qué hacer una pelea por la mitad de lo que hice en mi último combate, debido a que el otro individuo [Usman] no puede atraer público?’‘, se preguntó Masvidal, quien incluso llegó a responder varias preguntas de aficionados sobre el estado actual de la negociación.
Para ese encuentro contra Díaz, Masvidal no solo se vio vencedor ante un Madison Square Garden repleto, sino que vendió más de 900,000 Pagos Por Ver, un excelente negocio para un choque donde solo estaba en juego un título inventado -el de Hombre Más Malo del Planeta- por el presidente de la UFC, Dana White.
Usman, por su parte, apenas rebasó los 300,000 PPV en la defensa de su título real ante Covington, lo que resalta la cualidad estelar de Masvidal como figura para vender y mercadear, aunque esto para nada es una mancha en la calidad de guerrero dentro del nigeriano.
“Creo que todo el mundo quiere más dinero’‘, fue la respuesta de White a Masvidal. “Todo el mundo quiere más dinero en todos los deportes’‘.
En un principio se creía que Usman era el hombre que subía demasiado la parada en las negociaciones, pero ahora se entiende que Masvidal también se ha convertido en un punto de contención, lo cual pone en peligro el esperado choque que en principio pudiera ser el principal de la cartelera del 11 de julio.
El “déjenme ir’‘ de Masvidal suena parecido a las quejas monetarias de Henry Cejudo y Jon Jones, quienes se han alejado momentáneamente de la UFC por diferencias y malestares en sus remuneraciones, a pesar de ser dos de las grandes estrellas -sobre todo el segundo- de las artes marciales mixtas.
En el caso del cubanoamericano, ¿se trata de una amenaza real o de una maniobra para recibir más plata? Con la UFC y White se debe hilar fino, porque es sabida la posición de la empresa y su hombre fuerte: no responden a amenazas ni ultimátums.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de junio de 2020, 3:41 p. m..