¿Viejo y perdedor?, las razones de la UFC para cortar a Yoel Romero no convencen
Parecía inmune, pero no lo es. La UFC cortará más de 60 peleadores de aquí al fin de año y uno de ellos ha sido Yoel Romero, quien durante casi una década escribiera algunas de las páginas más emocionantes en la historia de esta promoción de artes marciales mixtas.
Dana White, presidente de la compañía, reveló que existen más gladiadores en plantilla de lo que ellos necesitan y los despidos servirán para balancear los libros de cuentas en momentos en que la pandemia sigue su pulseada con la sociedad y los negocios como el suyo.
Pero en el caso preciso de Romero, las razones aparentemente entendibles y enigmáticamente borrosas, porque el “Soldado de Dios’’ no era ningún advenedizo de última hora, sino una figura muy conocida y seguida por muchos aficionados, alguien que aún trae audiencia y dinero a la UFC.
Según White, “Yoel ha perdido cuatro de sus últimas cinco peleas. Tiene más de 40 años de edad’’. De modo que la edad y las derrotan son los motivos del adiós para el hombre fuerte del circuito de combate, algo que en cualquier otro caso sería aceptado sin chistar.
El caso de Romero, sin embargo, resulta totalmente distinto. Para ser más exactos, carga con 43 años y sin duda varias derrotas en los últimos tiempos, pero contra quién y de qué manera se han producido estos descalabros: dos con el entonces campeón Robert Whittaker, uno con el primer retador Paulo Costa y otro contra el actual campeón Israel Adesanya.
Sin entrar en una discusión bizantina, pudiera argumentarse que Romero pudo haber ganado la segunda contra Whittaker, pudo haberle ganado a Costa y hasta la de Adesanya, quien lució peor que nunca en su rutilante carrera al quedarse en la periferia y no entrar jamás en zona de fuego contra el cubano.
Recuerdo que al final de ese choque en marzo pasado, con el público aplaudiendo a Romero y abucheando a Adesanya, White salió de manera apresurada a contener los daños de imagen y a descargar toda la culpa de ese pálido espectáculo en los hombros del Soldado de Dios.
Ahora parece haberse dado cuenta de que está viejo, pero antes de la pelea contra Adesanya le llamaba el “Bogeyman’’ de las 185 libras, el hombre que nadie quería enfrentar. ¿Cómo es posible que esa percepción haya cambiado en cuestión de meses?
La UFC contiene unos cuantos cuarentones, pero aquí no se trata de la edad, sino del valor competitivo, del valor entretenimiento, del sentido de pertenencia a los aficionados, y Romero, quien es visto como un prodigio del ADN y del tesón personal, todavía arrastra mucho público, como quedó en claro con el malestar generado por su despido.
Al final no hay marcha atrás. White tomó la decisión y como el Zar de la UFC hace lo que mejor le plazca sin rendir cuentas a nadie. Romero pasará a la historia como uno de los más grandes que jamás ganara una faja por razones justas e injustas, pero no puede ser que ahora digan que es viejo y perdedor, cuando en agosto le tenían pelea contra Uriah Hall.
Si quieren cortar por motivos, económicos derivados del impacto del coronavirus, está bien, pero decir que las derrotas y la edad justifican el fin de Romero en la empresa como que no encaja del todo en la realidad. ¿Hay algo aquí que no sepamos?
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de diciembre de 2020, 6:48 a. m..