La UFC tuvo el valor de regresar primero que nadie en la pandemia y lo hizo en la Florida
La respiración de un ser humano al borde del colapso intimida. Descubrir que un golpe a la cabeza suena distinto que uno al cuerpo aterra. Percibir el silencio de un edificio de 15,000 asientos en medio de un espectáculo sangriento parece material de ciencia ficción. La UFC cerró una temporada difícil y exitosa, pero que merece un aplauso.
Dentro de un panorama económico y social adverso, Dana White prometió volver primero que nadie en los deportes y lo cumplio. Desde el Apex Center de Las Vegas a la Fight Island de Abu Dhabi, la UFC creció más que nunca y acaparó un segmento de mercado que se midió en un alcance de 152 millones de usuarios alcanzados en las redes sociales.
El 2020 dejó varios eventos que sobrepasaron el medio millón de comprase de Pago Por Ver y dos -McGregor vs Cerrone, Masvidal vs Usman- que superaron el millón, peleas memorables como la de Dustin Poirier y Dan Hooker, Deviseon Figueiredo y Brandon Moreno, y Tony Ferguson ante Justin Gaethje.
También vio el adiós del legendario Anderson Silva, los inesperados retiros de Khabib Nurmagomedov y Henry Cejudo y el sorpresivo corte de Yoel Romero, así como el polémico ascenso de Khamzat Chimaev en un cambio generacional que todavía no se sabe a dónde va.
Pero lo más importante del 2020 fue el regreso. Habría que recordar en marzo, cuando la UFC estaba a punto de hacer su primera velada en un Casino dentro de una reservación de una tribu en california, a White le pusieron un pare tremendo antes de que volviera a la carga para un segundo round.
En aquel momento, White reveló haber contratado durante dos meses un edificio en las tierras de la tribu Tachi y que se había comenzado la construcción de algún tipo de arena deportiva en una isla privada -que luego conoceríamos en Abu Dhabi- para desarrollar futuros eventos de su empresa.
“Seremos los primeros en traer de vuelta al deporte’‘, comentó por esos días White en medio de críticas tremendas que le tildaban desde ignorante hasta de criminal. “La isla de la pelea es real. La infraestructura se está construyendo en estos momentos, y realmente va a pasar y será en ESPN’‘.
Cuando se haga la historia, habrá que recordar que fue en Jacksonville, Florida, donde comenzó a princpios de mayo la remontada de la UFC y, por ende, del resto de los deportes con aquella memorable pelea de Ferguson vs Gaethje. Nadie sabía si iba a funcionar un evento en una arena vacía, si se podría contener la pandemia fuera de la instalación.
Todo podía escucharse: los golpes, los gemidos, los consejos en las esquinas, el crujir del encerado, los músculos en el roce de la cerca, las advertencias de los árbitros. A ratos uno se olvidada que la gente no estaba, porque la acción demandaba la atención, la obligaba al centro del octágono.
Queda claro que la afición sigue siendo parte vital del show, pero también que si el producto resulta bueno y si los implicados se comprometen con la pelea, la visión puede ser excelente y el disfrute enorme. Siempre digo que este tipo de espectáculo está en mejores condiciones de sobrevivir en momentos de vacío humano en las gradas, mejor que el fútbol y el béisbol.
A Dana White se le pueden endilgar muchos epítetos desfavorables, pero es un hombre decidido y cumple lo que promete: dijo que la UFC iba a ser la primera liga en regresar. Tal vez no fue su intención, pero fijó la ruta del retorno -28,000 pruebas del coronavirus más tarde- para el resto de los deportes.Fue la primera luz en ese túnel de incertidumbre.
Y lo que viene en el 2021...
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de diciembre de 2020, 11:56 a. m..