¿Qué McGregor veremos en la UFC 257? Poirier debe convertir el choque en un asunto sangriento y brutal
Gane o pierda, pocos espectáculos en los deportes de combate se igualan a una pelea de Conor McGregor. Nadie se compara en la UFC al poderío mediático -seguido de reales habilidades y poderes dentro del octágono- del hombre que se hace llamar “Notorius’‘.
Si a principios del 2020 vendió más de un millón de Pagos Por Ver contra un guerrero de medianía como Donald “Cowboy’‘ Cerrone, imaginen lo que puede generar un choque como el de este sábado en Abu Dhabi contra el peligroso Dustin Poirier. El éxito aquí está fuera de duda, al menos en lo comercial.
McGregor, sin cruzar líneas de respeto, ha proclamado que noqueará a Poirier en menos de un minuto, luego que en el primer encuentro de ambos se llevara por delante a su oponente en alrededor de dos.
¿Será una fanfarronada de un agitador de masas o realmente ha encontrado una grieta en el sistema de pelea del Diamante? Si el McGregor que entra a la jaula de la Fight Island está en su mejor versión, o aquel que venció por la vía rápida a José Aldo, eso no estaría en discusión.
Pero ahí está el enigma. Se desconoce que McGregor veremos en la revancha. Desde su entorno se dice que está mejor preparado que nunca, que el campamento en Portugal tocó todos los puntos y nada de lo que traiga Poirier hará la diferencia.
Poirier, sin embargo, sí es diferente. Después de caer ante McGregor, el guerrero que entrena en el sur de la Florida al amparo del reconocido gimnasio American Top Team, se reconvrtió en un peleador más diverso y menos emocional, que en vez de entrar a la acción de manera alocado prefería dictar el paso de una manera más inteligente.
Un ejemplo de ello fue su último combate ante Dan Hooker. Tras perder los dos primeros rounds en el standup striking, Poirier comenzó a combinar la lucha con los golpes y rebajó distancias gracias a su presión y el trabajo en el suelo. Su resistencia a prueba de bala le permitió hacer transiciones que desarmaron a su oponente.
Francamente, será improbable que McGrego pueda repetir un nocaut, al menos en tan poco tiempo. Poirier es un animal diferente y se cuidará mucho de la mano zurda del irlandés, además de utilizar su boxeo como manera de borrar distancia y entrar en el clinch, donde suele hacer su mejor trabajo, aunque esto es más fácil decirlo que hacerlo.
El diamante, por su parte, no oculta que su plan es llevar la pelea hasta sus límites para probar las reservas de energía de McGregor, convertir el choque en un asunto violento y sangriento, un cuerpo a cuerpo que limite la capacidad del europeo para sostener sus impactos. Nada tiene que hacer en la periferia, Todo adentro y de manera brutal.
Poirier ha crecido en volúmenos Gente cercana afirma que ha puesto el tiempo y el oído y no por casualidad ha intentado mejorar especialmente en el boxeo, donde McGrego le lleva ventaja. ¿Habrá rebajado la diferencia de manera sustancial? Eso habría que verlo, porque cuando Notorius quiere nadie contragolpea mejor que él en la UFC.
No solo posee poder el irlandés, sino que lleva consigo ese extra del hombre impredecible, una mente aguda y unas manos ágiles, siempre en busca de la apertura y del error. Si como dicen, McGregor llega comprometido y enfocado a esta pelea, sigue siendo mi favorito para ganar
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de enero de 2021, 9:23 a. m..