Este guerrero de UFC es como un fantasma, pero cuando aparece todos atienden. Regresa pronto
Nate Díaz es como uno de esos fantasmas que aparece poco, pero que cuando se deja ver, asusta. La posibilidad de que el guerrero regrese al octágono en estos primeros meses del 2021 crece con los días, así como la expectativa de quienes le vieron combatir en sus mejores tiempos.
No combate desde desde noviembre del 2019, cuando cayera ante Jorge Masvidal en el Madison Square Garden por el llamado título BMF -algo así como el hombre más malo de la tierra- y desde entonces volvió a una de sus intermitentes retiros, pero sin dejar de lanzar salvas a otros potenciales rivales.
Se habla de una trilogía con Conor McGregor, se comenta de un posible choque contra Dustin Poirier, incluso podría suceder una revancha contra el propio Gamebred de Miami, pero todavía no se revelan los planes de la UFC y su presidente Dana White, quien ha prometido algo importante para el el gladiador de Stockton, California.
Sea lo que sea, a Díaz no le faltarán opciones. No se trata solo de que enfile los cañones hacia otros oponentes, sino que muchos de los peleadores afiliados a la empresa piden su nombre, como el caso de la última sensación, Khamzat Chimaev. Todavía su nombre lleva agua al molino de la opinión pública y una victoria sobre él levanta un récord.
Díaz quiere escribir un nuevo capítulo en su carrera en las 170 libras, pero no está del todo cerrado a retornar a las 155 libras, especialmente si se trata de un choque contra Poirier, quien es visto como el número uno de la categoría luego de su triunfo sobre McGregor en la UFC 257. Vencer al Diamante lo colocaría muy cerca del título que pronto dejaría vacante Khabib Nurmagomedov...eso es lo que se espera.
Una pelea contra Poirier se vino abajo en la UFC 230 debido a lesiones, pero el momento cumbre de Díaz -o por lo que más será recordado- fue su victoria sobre McGregor en la UFC 196, cuando aceptó el combate con pocos días en 170 libras y le propinó al Notorius su primera derrota en el octágono.
Desde ese momento, Díaz se convirtió en uno de los mimados de la afición y, con sus presencias y ausencias, con su carisma innegable y sus actuaciones en la jaula, cada vez que se anunciaba una pelea de él, las arenas se llenaban. ¿Tendrá ese mismo poder de arrastre en este nuevo regreso?
Todo apunta a que sí.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2021, 9:08 a. m..