Por esta vez Drago impone su cortina de hierro en noche de leyendas fallidas en la UFC
Duele algo ver caer a una leyenda. De modo que asistir al desmantelamiento de dos en una misma noche redobla esa pena. Si este no es el final para Alistair Overeem y Frankie Edgar, dos de los mejores de todos los tiempos en la UFC, al menos se trata del preámbulo del adiós definitivo a los deportes de combate.
Porque no estamos hablando solo de un par de fracasos como notas al pasar en un récord, sino de dos sonados descensos a los infiernos del nocaut con un Overeem superado en toda la línea por Alexander Volkov y un Edgar devastado por una rodilla voladora de Cory Sandhaguen.
Básicamente, lo que sucedió el sábado en la noche durante la velada de la UFC en el Apex Center de Las Vegas fue un cambio de antorcha en toda la línea, el adiós no publicado de dos grandes que llegan al final de su cuerda, dándole paso a dos figuras que quieren hacer impacto en los tiempos por venir.
DRAGO SE TRAGO AL DEMOLITION MAN
Decir que Alexander Volkov estuvo impresionante no le hace justicia al despliegue del ruso en su combate de peso completo. Campeón en M-1 y Bellator, todavía no había podido dejar su marca en la UFC. Le faltaba esa victoria que valida e impulsa, que define una carrera.
Overeem se la proveyó y de qué manera. Con un boxeo ordenado y educado, Volkov creo una Cortina de Hierro -para usar un término de la Guerra Fría- que impidió cualquier intento de ataque del holandés. Mientras castigaba con el jab lacerante, desembarcaba la derecha potente. El uno dos le funcionó a las mil maravillas.
No por gusto las apuestas iban del lado del europeo. Si en ocasiones perdió la cordura o se vio superado por otros luchadores que le alejaron del boxeo, en esta ocasión Volkov resultó una máquina precisa, sin estridencias, pero constante que al final del primer asalto ya provocaba la sangre en el rostro de su rival.
Cuando inició el segundo, ya se anunciaba el mal presagio. Los golpes de Volkov seguían entrando sin que Overeem pudiera detenerlos hasta que cayó víctima de un azote que si no pone su carrera en punto de mate, la acerca al borde del precipicio.
En un momento en que la división pesada comienza a moverse en el horizonte surge la mega pelea entre el campeón Stipe Miocic y Francis Ngannou, el ruso ha plantado bandera y se hace notar.
SANDMAN REGALA UN MOMENTO PARA LA HISTORIA
¿Recuerdan aquella rodilla de Jorge Masvidal para noquear a Ben Askren? Esta de Corey Sandhaguen para dormir a Frankie Edgar a apenas minutos de comenzado el primer round habrá de tener un efecto similar y quizá le traiga una vía hacia una pelea por el título en las 145 libras.
Sandhaguen ha demostrado con creces que es uno de los artistas marciales más completos del momento, con un arsenal de herramientas a su disposición que recuerdo aquello de “elige tu veneno’’ por su capacidad de imponerse en el striking o en el grappling.
Pero pocos imaginaban esa rodilla voladora que dio en pleno rostro de Edgar, otro veterano que, como Overeem, buscaba ese asalto último hacia una faja mundial, ahora en 135 libras. Después de esta fracaso, la puerta se ha cerrado de manera definitiva para la leyenda y debe pensar seriamente qué hacer con su futuro.
Sandhaguen, sin embargo, debe ser recompensado con una batalla por la faja de al división contra el ganador entre el campeón Pert Yan y el retador Aljamain Sterling, quienes chocan el 6 de marzo.
LO QUE VIENE
Estas dos peleas de sábado dejan todo listo para el próximo evento de Pago Por Ver que protagonizan Kamaru Usman y Gilbert Burns el 13 de febrero. Este es un choque que debió suceder en el verano del 2020, pero el COVID-19 se interpuso y Masvidal tomó el lugar de un “Durinho’’ contagiado.
Será una guerra entre un maestro de la lucha y otro del jiujitsu en una división welter donde se esperan otras grandes peleas como la de Masvidal contra Colby Covington y Leon Edwards ante Khamzat Chimaev. Todas son para alquilar balcones.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de febrero de 2021, 1:01 a. m..