El Misil Cubano se inspira en los Bucs y quiere llevar un nuevo trofeo al lugar donde creció
Ganar la 63ra edición de las 500 Millas de Daytona significa todo para el “Misil Cubano” Aric Almirola, quien aseguró que luego del triunfo de los Buccaneers en el Super Bowl es su turno de llevar un nuevo trofeo a Tampa, la ciudad floridana donde creció.
La temporada del 2020, pese a los trágicos embates de la pandemia, fue milagrosa para Tampa Bay pues brillaron sus principales equipos: los Lightning se llevaron la Stanley Cup de la NHL, los Bucs conquistaron el trofeo Vince Lombardi, los Rays llegaron a la Serie Mundial y los Rowdies fueron a la final de la United Soccer League pero no pudieron disputarla porque múltiples jugadores y entrenadores dieron positivo del COVID-19 un día antes del partido decisivo.
La Daytona 500 arrancará el próximo domingo a las 2:30 p.m. (TV: Fox. Podcast: MRN) y marcará el inicio de la temporada 2021 de la NASCAR Cup Series.
Esta temporada mostrará la cara más diversa de la serie de coches estándar en toda su historia.
El famoso cantante, compositor y productor hispano Armando Christian Pérez “Pitbull” se estrenará como copropietario de la escudería Trackhouse Racing Team, que cuenta con el mexicano Daniel Suárez al frente de un Chevrolet Camaro.
También debutará el domingo la escudería 23XI, fundada por el legendario Michael Jordan y el triple vencedor de la Daytona 500 Denny Hamlin, quien viene de ganar la Gran Carrera Americana de manera consecutiva en las dos últimas ediciones.
Jordan es uno de los pocos afroamericanos en ser dueño de un equipo en la serie y el piloto, al mando de un Toyota, es Bubba Wallace, quien procede del programa de diversidad de NASCAR.
Para Almirola, Daytona es como su casa. En esa área vivió los primeros 18 años de su vida. Se graduó en el Hillsborough High School en Tampa y con frecuencia sus padres lo llevaban a las carreras en el autódromo internacional e incluso sobre esas pistas se entrenó muchas veces durante sus inicios.
Desde que empezó a correr en NASCAR en el 2005, Almirola dos veces ganó en Daytona, una en la serie Xfinity en las 250 millas el 2016 y la otra en la Cup Series el 2014 en las 400 millas. Nunca, sin embargo, pudo conquistar la Daytona 500, que es uno de los objetos más deseados en su trayectoria como piloto.
En el 2018, en su primer año como parte del Stewart-Haas Racing, Almirola lideraba la Daytona 500 cuando solo faltaba la mitad de la última vuelta para cruzar la meta.
Ante la amenaza de Austin Dillon, el cubano lo bloqueó. Iban a 200 millas por hora y el Chevrolet de Dillon se llevó por delante al Ford Mustang que se estrelló contra los muros y perdió la carrera. Dillon consiguió la victoria.
Almirola sintió el golpe, pero no se quebró por la derrota.
“La decepción duró 24 horas, quizás 48, y después me enfoqué en la siguiente carrera y traté de dejar atrás el pasado”, comentó el Misil cubano.
“Me quedé fastidiado, de seguro, por haber estado tan cerca de ganar la Daytona 500 y no haber podido hacerlo. Eso, sin embargo, no me trajo abajo y, por el contrario, en el 2018 cumplí mi mejor temporada en NASCAR, gané una carrera, terminé quinto en la clasificación general y estuve en los playoffs peleando por el campeonato”.
Las tres campañas que lleva con Stewart-Haas Racing, el piloto nacido en una base aérea de Estados Unidos en la Florida siempre se clasificó a los playoffs y esa derrota le ha permitido crecer como piloto.
“Desafortunadamente he tenido el tiempo y las oportunidades de pensar en múltiples ocasiones sobre esa derrota y he llegado a la conclusión que prefiero ser parte del grupo que lucha por ganar y no lo consigue por arriesgarse que no estar en la pelea por ganar y terminar en séptimo puesto; esa es mi mentalidad”, explicó Almirola.
“Significa todo para mí correr en punta en lugar de hacerlo de manera conservadora, no exponerme a los accidentes, terminar en puestos de clasificación, cobrar más y sumar puntos. Pero a nosotros nos ponen a correr para dar espectáculo, y cuando voy a la Daytona 500 se trata de la más grande carrera del año y quiero ganarla y quiero estar seguro de hacer todo lo posible para poner a mi equipo en posición de triunfar”.
En la 63 edición de la Daytona 500, el Misil Cubano inspirado por Tom Brady y su tropa quiere llevar el trofeo Harley J. Earl a Tampa y darle más lauros a la ciudad que siempre le trae gratos recuerdos, donde su familia llegó desde Cuba en 1966 en los Vuelos de la Libertad.
“Ciertamente siento orgullo en volver a Daytona, es como estar en casa”, afirmó Almirola, quien ahora reside en Carolina del Norte con su esposa Janice y sus dos hijos. “Apenas abre la puerta del avión siento el calorcito del ambiente y estoy cómodo. Mis amigos y mi familia viven en el área y es algo que no me ocurre en ninguna parte, para ser honesto”.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de febrero de 2021, 0:05 a. m..